La zozobra invade los mercados por las dudas surgidas tras el rescate de Bankia
El coste de la financiación para España ya roza el 7%, considerado área de rescate.
La zozobra se adueñó un día más de los mercados españoles de valores y deuda, por la incertidumbre sobre el coste del rescate de Bankia, el impacto que pueda causar en las cuentas públicas y la posibilidad de que otras entidades precisen de un tratamiento parecido. El recelo inversor se extendió a otras compañías e incluso ha contagiado a países vecinos vulnerables, lo que en el área del euro no es una novedad. Cuando la transparencia brilla por su ausencia, rumores e informaciones poco precisas hacen estragos.
Por eso cundió el pesimismo tras la afirmación de que el Banco Central Europeo no está dispuesto a pagar la factura del rescate de la entidad hoy presidida por José Ignacio Goirigolzarri. La presión se alivió ante el mensaje de que el Estado español podría acudir a fondos europeos disponibles, pero las ventas masivas de acciones y bonos se reanudaron al conocer en detalle que la iniciativa comunitaria «no es para mañana».
Podría ser que el Fondo Europeo de rescate se utilizara finalmente para recapitalizar directamente la banca —sin previa intermediación del correspondiente Estado—, pero quedan muchos requerimientos por cumplir, precisaron fuentes oficiales comunitarias. El conocido como plan para una ‘unión bancaria europea’ debe superar primero la resistencia alemana, y cumplir además exigencias que van desde la cesión del control sobre las entidades hasta la aplicación de los principos de austeridad en las retribuciones de los ejecutivos y restricción del reparto de dividendos en las rescatadas.
En máximos
En ausencia de explicaciones claras y certeras, financiarse a diez años ya implica en España pagar un tipo de interés del 6,70%, un porcentaje apenas dos centésimas inferior al máximo absoluto que, desde la existencia del euro, se registró en de noviembre del pasado año. El listón del 7%, que fue la plataforma de salida para el rescate de economías como la griega, la portuguesa o la irlandesa, que se llevaron a cabo en la frontera del 8%, está cada vez más cerca.
Como Alemania sigue atrayendo inversores —y la rentabilidad de su bono está en mínimos del 1,27 % de interés— la prima de riesgo de España, que marca la diferencia entre la retribución que exigen los inversores a las obligaciones españolas a diez años y el que reclaman para hacerse con títulos alemanes del mismo plazo, volvió a marcar un máximo desde la existencia del euro. Al cierre de las Bolsas escaló los 539 puntos básicos, tras llegar a registrar los 541 como máximo de la jornada. Una vez más, las autoridades economícas resaltaron que se trata de un nivel «insostenible» a largo plazo. La prima de riesgo de Italia subió casi lo mismo que la de España y cerró la sesión en los 466 puntos básicos, tras una colocación del Tesoro no demasiado favorable.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ratificó lo que había anticipado Rajoy: el BCE no tiene idea de lo que va a hacer España. Puesto que el Gobierno español no ha presentado ningún plan de recapitalización para Bankia «difícilmente ha podido ser rechazado», dijo el responsable económico. Según sus explicaciones, el Fondo de Reestructuración bancaria (FROB) será quien realice emisiones para captar los recursos necesarios para Bankia.