Amorós niega que sus medidas hayan podido comprometer la solvencia de la CAM

Maira Amorós en su llegada a la Audiencia.
La última directora general de la CAM, María Dolores Amorós, ha defendido hoy la labor desarrollada en la caja y, al igual que los otros ex directivos imputados, ha negado haber adoptado medida alguna que comprometiese la solvencia de la entidad o haber diseñado para los inversores productos de riesgo .
Amorós, que ha declarado durante tres horas ante el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, ha incidido en que durante los cuatro primeros meses de los ocho que ejerció como directora general, sus facultades estuvieron delegadas al SIP, la alianza con la que la CAM tenía previsto unirse a Cajastur y otras dos cajas.
Las tesis que ha defendido Amorós, en la misma línea a las que ya expuso en la comisión de investigación de las Cortes Valencianas, se han centrado también en recalcar que no tuvo competencias sobre las auditorías, la contabilidad o la información financiera de la entidad, así como en la supervisión que ejerció el Banco de España durante la etapa final de su mandato.
Esta afirmación contrasta con la acusación que hizo esta misma semana el exdirector de Planificación y Control de la caja Teófilo Sogorb, quien acusó directamente a Amorós de haber ideado un plan para lograr con las participaciones preferentes la liquidez que le negaban los mercados a la CAM.
Tampoco ha asumido Amorós ninguna responsabilidad sobre los polémicos préstamos en los que participó la CAM sin apenas garantías, como el crédito sindicado por 1.200 millones que se otorgó al proyecto inmobiliario Polaris World (Murcia) o los 300 millones de dólares que utilizó la caja para adquirir la constructora mexicana Crédito Inmobiliario.
Tras tres jornadas de declaraciones de Amorós como el expresidente de la caja, Modesto Crespo, fuentes jurídicas han señalado que la causa podría cerrarse en ocho meses.