Especuladores digitales se adueñan de todas las marcas en Internet de la Sareb
Los dominios útiles para el ‘banco malo’ ya han sido registrados por terceros .
El pasado viernes, se constituyó oficialmente el ‘banco malo’, que pretende atraer inversiones privadas por unos 2.200 millones de euros y ser una pieza clave en el inacabable saneamiento del sistema financiero español, poniendo a la venta cerca de 89.000 inmuebles y 13 millones de metros cuadrados de suelo transferidos desde las carteras de las antiguas cajas de ahorros. Ya tiene una presidenta oficial, Belén Romana, y un director general, Walter de Luna, que podrán cobrar hasta 500.000 euros anuales por su trabajo, y cuatro grandes e importantísimas instituciones financieras -los bancos Santander y Sabadell y las aseguradoras Mapfre y Mutua Madrileña- han anunciado su entrada en el capital de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria). Y en todo el tiempo en que se ha estado trabajando desde el Gobierno, nadie se ha preocupado por un detalle que puede parecer nimio, pero que demuestra la imprevisión general en que nos movemos, aparte de ser más que una china en el zapato de un proceso empresarial que con toda lógica tendrá en Internet su canal principal de venta: especuladores digitales ya se han hecho, legalmente, con todos los dominios de Internet del Sareb, es decir, con las marcas que el banco malo debería usar en su página web oficial, esa en la que millones de usuarios entrarán a ver qué oportunidades hay en el que será el mayor mercado inmobiliario del mundo.
¿Imprevisión o Ignorancia? ¿Pillería o esquilmación? La ciberocupación de dominios es una actividad tan antigua como el propio Internet: registrar como propio el uso de dominios punto com, net, org, es… antes de que lo haga el titular legítimo de una marca en el «mundo físico», para aprovechar el tirón popular que puede tener para generar visitas a tu propia web, colocar publicidad de otra cosa, y luego venderle el uso al auténtico dueño por un precio mucho mayor, una especie de «rescate». Es lo que muchos expertos en Internet, conocidos coloquialmente como «domainers», han convertido en un arte. Algunos casos históricos de ciberocupación resueltos con o sin negociación: viajeselcorteingles.com, donalgodon.com, toshiba.com, sothebys.com…
En el caso que nos ocupa, varios ciberocupas ya han registrado todos los dominios relacionados con ‘sareb’ y ‘bancomalo’ que se podrían utilizar. La situación es la siguiente: un tal Mikel Larrañaga Otaño, administrador único de la sociedad Borobil Ondarreta, que figura en el registro mercantil como una empresa de «explotación directa de todo tipo de instalaciones y negocios relacionados con la hostelería», ha registrado sareb.es y sareb.com. Bancomalo.com es de un tal Argelio García, un particular venezolano.
El hecho de registrar a tu propio nombre dominios de Internet otorga de facto una «autorización de uso», pero existen procedimientos legales para reclamar contra ciberocupaciones.