El Tesoro supera con nota su primera subasta y coloca la deuda más barata
La prima de riesgo española cae más de treinta puntos básicos hasta los 335 .
Los inversores confirmaron ayer el interés que hay en la deuda pública española y el Tesoro Público superó con éxito la primera subasta del año.
Enero es un mes clave porque es cuando los grandes inversores abren libros y planifican sus actuaciones del ejercicio y si las primeras salen mal es muy probable que se tengan problemas después. El resultado fue bueno en todos los aspectos: se colocó más de lo previsto, hubo mucha demanda y los tipos de interés fueron más bajos que en anteriores emisiones. El Tesoro redujo los costes de financiación en esta subasta entre un 15% y un 25% respecto a anteriores emisiones. Pero igual que un grano no hace granero, una única subasta no asegura que la tendencia se mantenga.
El Tesoro colocó 5.816 millones de euros (el máximo previsto eran 5.000 millones), un nivel que no se registraba desde principios del 2012. La demanda ascendió a 13.400 millones, 2,3 veces el saldo final adjudicado. Con la subasta de ayer, el Tesoro obtuvo casi el 5% (4,8%) de la previsión de emisión para todo el año en instrumentos a medio y largo plazo y podría acabar el mes de enero logrando el 10% de lo estimado para el ejercicio. Además, cuenta con un colchón acumulado en las últimas emisiones del año pasado que le da una posición de caja cómoda para poder modular las subastas en función de las condiciones de mercado.
Tuvo un efecto positivo en la prima de riesgo, que cayó nada más realizarse la subasta. La prima de riesgo a diez años —la que se suele tomar como referencia— cerró por debajo de los 340 puntos básicos, con un descenso de alrededor de 30 puntos respecto al día anterior. En el mercado secundario se relajaban más las tensiones. La rentabilidad exigida a un bono a diez años caía por debajo del 5% —al 4,92%— por primera vez desde marzo del 2012.
De estreno
En la subasta se estrenaba una nueva referencia, la de bonos a dos años, con un resultado positivo: se colocaron 3.397 millones (la demanda fue de 7.016 millones) a un tipo de interés marginal del 2,587% (un bono similar tenía un interés del 3,389% en diciembre) y un tipo medio del 2,48%. La alta demanda en los bonos a dos años se explica también porque es el periodo que cubre el programa de compra de deuda del Banco Central Europeo (BCE) que todavía no se ha utilizado. Este nuevo bono no modifica la curva de vida media de la deuda española porque se suprimen las Letras a 18 meses y se crean otras a 9 meses (la próxima semana será la última subasta de Letras a 18 meses).
En bonos a 5 años, el interés marginal fue del 4,033% frente al 4,769% de noviembre, y el tipo medio se quedó en el 3,99%. Se adjudicaron 1.950 millones, con una demanda de más del doble. En obligaciones a 13 años (nominalmente es una obligación a 15 años, pero su vida residual es de 13 años) el tipo marginal bajó al 5,569% desde el 6,218% anterior (en julio de 2011). Se adjudicaron 469 millones de euros.
La subasta del Tesoro español era la primera que incluía la Cláusula de Acción Colectiva (CAC), cuyo fin es evitar posibles bloqueos de decisiones de una mayoría ya que establece que los cambios en las condiciones de la deuda no precisarán de la unanimidad de los tenedores, lo que facilita la realización de una quita o reestructuración de la deuda. Se trata de una cláusula que desde este año aplicarán todos los países de la zona euro en las emisiones con plazo de amortización superior a un año y que se utiliza con frecuencia en los países anglosajones y en América Latina.
Las necesidades de financiación del Tesoro español este año ascienden a 230.000 millones de euros en términos brutos (financiación nueva y vencimientos), de los cuales 71.000 millones serán financiación neta (23.000 millones —la tercera parte— serán para el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y 38.063 millones para cubrir el déficit de caja del Estado).