De Guindos declarará como testigo en el caso Bankia
El juez quiere que explique su rechazo al plan de saneamiento.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, durante su rueda prensa tras el Consejo de Ministros.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, declarará como testigo en la Audiencia Nacional el próximo 18 de febrero por la causa en la que se investiga la fusión y la salida a bolsa de Bankia, en la que están imputados los 33 ex consejeros de la entidad nacionalizada, entre ellos el ex presidente Rodrigo Rato.
La decisión de citar a De Guindos fue adoptada por el juez Fernando Andreu tras atender a la petición realizada por Unión, Progreso y Democracia (UPyD), apoyada por la Fiscalía Anticorrupción. El partido político está personado en la causa y solicitó que De Guindos testificara tras el interrogatorio a Rato.
Éste afirmó al juez que el Ministerio de Economía le puso obstáculos para llevar adelante sus proyectos. Apuntó que De Guindos le pidió que realizara un nuevo plan de saneamiento para Bankia, al considerar que el anterior plan de recapitalización hasta el 2015, que contaba con el aval del Banco de España, no era viable. Un rechazo que provocó la dimisión de Rato sólo tres días después.
El juez recuerda que De Guindos se encuentra «exento de concurrir al llamamiento judicial, pudiendo hacerlo por escrito», debido a su condición de «miembro del Gobierno». Una decisión que el propio ministro no ha decidido todavía, aunque no sería el primer miembro de un Gobierno en declarar ante un juez por escrito.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, De Guindos mostró su «absoluta disposición» a colaborar y recordó que ha comparecido en varias ocasiones ante la Comisión de Economía del Congreso para analizar la reforma bancaria. «No tengo el más mínimo problema en explicar la situación, en el Parlamento o sea donde fuere», afirmó.
Más testigos
En la ronda también declararán como testigos, entre el 12 y el 21 de febrero, el presidente de Bankia, José Ignacio Gorigolzarri; el gobernador del Banco de España, Luis María Linde; su antecesor Miguel Angel Fernández Ordóñez o los ex presidentes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Blas Calzada y Julio Segura.
También están citados el ex subgobernador del Banco de España, Francisco Javier Aríztegui, el presidente del banco de inversión Lazard en España, Jaime Castellanos, y el representante de la auditora Deloitte, Francisco Celma, encargada de supervisar las cuentas de Bankia.
Celma tendrá que explicar por qué el informe del 2011, que arrojaba unas ganancias de 309 millones de euros, se aprobó sin el aval de la auditora, ya que cuando se produjo la salida de Rato, la entidad pasó a tener unas pérdidas de 2.979 millones.