Diario de León

Merkel avala suavizar los ajustes pero pide rebajar el déficit lo antes posible

Despeja el camino para que España y Francia obtengan una prórroga en su gasto.

La canciller alemana, Angela Merkel, durante una rueda de prensa tras la cumbre europea.

La canciller alemana, Angela Merkel, durante una rueda de prensa tras la cumbre europea.

Publicado por
I. Castro | (Colpisa) Bruselas

Creado:

Actualizado:

Alemania se mantendrá vigilante. Angela Merkel avaló ayer cierta flexibilidad con el ritmo de los recortes si la recesión no cede, pero advirtió de que el objetivo final es irrenunciable. «Los déficits deben reducirse lo antes posible», remarcó la canciller al final de la cumbre de la UE en Bruselas. El visto bueno de la líder conservadora, guardiana de la receta de austeridad a ultranza, despeja el camino para que España y Francia se beneficien de una ampliación en los plazos para equilibrar las cuentas públicas. Aunque no llegaron a tratarse casos específicos, Bruselas anunció en paralelo a la cita europea que otorgará un año adicional a Portugal —hasta finales de 2015— para que alcance el límite sagrado del 3%.

En el sur de Europa, la percepción generalizada es que Merkel está ahogando a buena parte de la población con su empecinamiento con los ajustes. En su país, sin embargo, se escuchan críticas por permitir que los socios con déficit dispongan de un mayor margen para corregir sus desfases. La canciller hizo equilibrios entre ambas visiones, pero insistió en que toda la UE tiene claro lo «dañinas» que son unas cuentas descontroladas. Según corroboró, en la cumbre, «nadie» se opuso a la estrategia de mano dura con los recortes.

Merkel se apoyó en la opinión del BCE para demostrar que no está sola. La canciller contó que durante la cumbre exclusiva de la zona euro el presidente del organismo monetario, Mario Draghi, les hizo hincapié en el freno que supone para el crecimiento un alto déficit. En una especie de clase magistral en la que rememoró sus años como profesor de Economía en la Universidad de Florencia, el ex gobernador italiano subrayó que los desfases en el gasto restringen el crédito a empresas y hogares. Siguiendo su tesis, los países con las cuentas más erosionadas tienen mayores dificultades para engrasar su actividad, un supuesto que se ajusta perfectamente a la situación española.

La triple ‘C’

El jefe del BCE acudió a la cita comunitaria muy bien pertrechado. Eran las 11 de la noche, pero repartió a los líderes un amplio dossier plagado de gráficos y les explicó dónde deben poner el acento para crecer. El ‘profesor’ Draghi habló de la estrategia de la triple ‘C’: competitividad, confianza y crédito. La exposición se centró especialmente en la necesidad de que los socios recuperen músculo económico a nivel internacional. Para ello, alertó de la importancia de estrechar la brecha entre costes laborales y productividad. No se tomaron decisiones, aunque el responsable transalpino citó a Francia e Italia como alumnos más rezagados.

Draghi remató una clase de economía que había empezado unas horas antes durante la reunión de los Veintisiete en su conjunto. En este caso, el ponente fue el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso. El líder portugués transmitió un mensaje muy similar volcado en la importancia de que los socios no se queden atrás a escala global. De acuerdo al ranking que mostró, Suiza es el país más competitivo del mundo seguido de Singapur y Finlandia. Entre los diez primeros, aparecen varios socios del Norte de Europa como Alemania, Suecia y Reino Unido. En cambio, Francia ocupa el puesto 21, España está en el 36 e Italia en el 42.

Pese a la mala posición española, Barroso puso de ejemplo al país junto a Irlanda y Portugal por los grandes avances obtenidos con las exportaciones, el motor del crecimiento al que siempre se refiere Bruselas.

tracking