FISCALIDAD
Los belgas regularizan cada vez más el dinero que tienen en el extranjero
Los belgas con cuentas bancarias en el extranjero regularizan cada vez más su dinero no declarado, una tendencia que irá en aumento en los próximos meses, entre otros motivos por el temor de que el país vecino, Luxemburgo, afloje su secreto bancario, según publica hoy el diario belga "L'Avenir".
El año pasado los belgas presentaron 2.349 expedientes para regularizar su situación fiscal por un monto global de 539 millones de euros, de los que la mitad se registró en diciembre.
En los tres primeros meses de 2013 se regularizaron 187 millones de euros, de los que el 50 % se repatrió en marzo.
Desde 2006 los belgas han regularizado en total 2.579 millones de euros, según "L'Avenir", que apunta a razones tanto de naturaleza interna como externa que mueven a los belgas a regularizar su dinero oculto en el extranjero.
En primer lugar, en Bélgica existe desde 2006 una ley de regularización fiscal que expirará el próximo 31 de diciembre y que será sustituida pronto por otra legislación que endurecerá las multas que los belgas deben pagar por acogerse a la amnistía fiscal.
Actualmente, los belgas que se deciden a declarar el dinero que tenían en el extranjero deben pagar la cantidad impositiva que les hubiera correspondido normalmente según la base imponible y una multa adicional del 10 %, según el diario económico "L'Echo".
En segundo lugar, lo más probable es que los belgas temen ahora más que nunca ser descubiertos tras la publicación de una investigación realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación ICIJ, que destapa por primera vez la identidad de muchos supuestos usuarios de paraísos fiscales, también de personas físicas y jurídicas belgas.
En el caso de Bélgica la investigación encontró un centenar de nombres o vinculaciones ligados al país del Bénelux, según el rastreo que hizo de los datos el diario "Le Soir".
Otra razón reside en las declaraciones que hizo el fin de semana a un diario alemán el ministro luxemburgués de Finanzas, Luc Frieden, en las que dijo que el Gran Ducado "quiere reforzar la cooperación con las autoridades fiscales extranjeras".
Pese a la regularización de dinero oculto por parte de los belgas, Bruno Ferrier, a cargo de la planificación patrimonial en el banco privado Puilaetco Dewaay, calcula que todavía hay "decenas de miles de contribuyentes afectados" por cuentas en Luxemburgo, lo que significa para el Estado belga perder miles de millones de euros, según dijo a "Le Soir".
En paralelo, un número récord de belgas denunció el año pasado ante las autoridades fiscales del país comportamientos sospechosos de miembros de su entorno, en total 1.221 quejas, un 70 % más que en 2011, de acuerdo con la "Gaceta de Amberes".
En los primeros tres meses de 2012 se cursaron un total de 479 denuncias, más que en todo el año 2010.
Una de cada tres denuncias en Bélgica se hace bajo el anonimato y se dirigen a personas del entorno del denunciante, como los vecinos, exparejas, el empleador y miembros de la propia familia.