El Gobierno busca calmar a Bruselas con la sostenibilidad de las pensiones
Un día después de que la Comisión Europea volviera a reclamar al Gobierno español más reformas o más rápidas en el mercado de trabajo y en las pensiones, el Gobierno sacó adelante ayer su reforma de la jubilación anticipada y parcial con los únicos votos del Partido Popular. Ningún otro grupo parlamentario apoyó la convalidación del real decreto-ley que exige más años cotizados para tener derecho a la jubilación anticipada o parcial y retrasa la edad en paralelo a la edad legal de jubilación, además de facilitar que se compatibilice el cobro de un salario y de una pensión y restringe el subsidio de paro para mayores de 55 años en función de la renta familiar.
El real decreto-ley fue convalidado por 177 votos a favor, 126 en contra y 2 abstenciones. Los votos en contra del PP también impidieron que se tramitara como proyecto de ley, en contra de lo solicitado por los grupos de la oposición.
Consenso
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, aseguró que en la elaboración del decreto-ley se ha debatido y dialogado durante meses con los agentes sociales y los grupos parlamentarios en el Pacto de Toledo. Sin embargo, esos mismos grupos reprocharon al Gobierno la falta de consenso, como se demostró con la soledad del voto del PP. La portavoz del grupo socialista, Isabel López i Chamosa, acusó al Ejecutivo de haber ido introduciendo en cada decreto aprobado una norma «que merma las pensiones futuras» y la protección de los parados de más edad porque el objetivo del Ejecutivo es «llevar a un cambio del sistema público de pensiones» que el PSOE «no va a aceptar». La próxima reforma de las pensiones consistirá en la definición del factor de sostenibilidad y, con ella, el Gobierno espera contentar las exigencias de Bruselas al incluirlo en el plan que tiene que presentar el próximo 26 de abril, según explicaron fuentes solventes del Ministerio de Empleo.