La recesión se modera en el primer trimestre al caer la economía el 0,5%
La destrucción del empleo fue del 4,5%, dos décimas inferior a la del trimestre anterior.
Mientras los mercados financieros se relajan, la economía real de España sigue en la cuerda floja. El PIB se contrajo otro medio punto en el primer trimestre de este año respecto al último del 2012, según la estimación adelantada del Banco de España. El ritmo de caída ha sido del 2% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, tasa que supera en una décima a la de finales del pasado ejercicio.
El deterioro del mercado laboral ha proseguido, con una destrucción de empleo que el informe del instituto emisor cifra en un 4,5% interanual, apenas dos décimas inferior a la del trimestre octubre-diciembre. Para encontrar caídas más profundas hay que remontarse al 2009.
Las cifras no sorprenden. No en vano el Gobierno ya piensa en corregir el próximo viernes sus previsiones anuales, hasta situar el retroceso del conjunto del 2013 en torno al 1,5%, una tasa que triplica el actual objetivo. Para conocer el primer avance ‘oficial’ del primer trimestre habrá que esperar el avance que el INE dará a conocer el próximo 30 de abril. La reducción del PIB entre enero y marzo ha sido tres décimas inferior al 0,8% de caída que se produjo en la recta final del 2012. Como en septiembre del pasado año entró en vigor la última subida del IVA, las familias y las empresas anticiparon compras, además de la supresión de la paga extra de los funcionarios. Por todo ello, la demanda nacional se hundió entre octubre y diciembre un 2%. En el arranque de este año ha proseguido el descenso, pero a una más moderada tasa del 0,8%.
Dinero caro
El Banco de España explica que el consumo sigue deprimido porque las rentas domésticas apenas alcanzan, el mercado de trabajo tiene pulso muy débil, la deuda sigue lastrando los presupuestos domésticos y persisten las «estrictas condiciones del crédito». Pese a la relajación en los mercados financieros mayoristas, y al bajo precio oficial del dinero que determina el Banco Central Europeo, los tipos de interés de los préstamos a empresas y familias «se mantienen en niveles elevados». Ni las familias están en condiciones de pedir préstamos ni las instituciones financieras se arriesgan a darlos. Algo parecido está ocurriendo con las empresas en los meses iniciales del ejercicio. La aportación del sector exterior al PIB, tan celebrada por las autoridades económicas, se redujo en el primer trimestre del año a tan solo tres décimas, frente a los 1,2 puntos del periodo octubre-diciembre del 2012. Si se recuperan, aunque sea ligeramente, las importaciones de bienes intermedios o de equipo, esa evolución puede ser un signo adelantado de la recuperación de la confianza y de futuras inversiones.