¿Camino de la huelga general?
Toxo advierte de que harán tantas movilizaciones «como haga falta y durante el tiempo que sea necesario» hasta que el Gobierno no revierta sus reformas .
El presidente del sindicato CGTP-IN, Joao Torres, encabeza la manifestación en Lisboa.
«Si el Gobierno no tiene soluciones habrá más movilizaciones, tantas como haga falta y durante el tiempo que sea necesario», advirtió ayer al Gobierno el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, en un claro aviso a navegantes sobre la posibilidad de que a medio plazo sea convocada una nueva huelga generales los dos principales sindicatos.
Toxo ya había avisado el sábado, apenas 24 horas después de conocer las negras previsiones macroeconómicas del Gobierno —de las que se concluye que no habrá creación de empleo neto hasta más allá del 2016— y los nuevos ajustes —tanto recortes en sanidad y dependencia, y aumento de impuestos—, que «no es una opción totalmente descartable» convocar el que sería tercer paro general de la legislatura, tras los dos realizados en el 2012 (el 29 de marzo y el 14 de noviembre). «Es cuestión de tiempos y oportunidad social», añadió. Ayer, en la misma línea, dejó claro al Gobierno que los sindicatos «no pararán» hasta que se reviertan los efectos de la «desastrosa» reforma laboral que está en vigor desde febrero del año pasado. Sus palabras fueron refrendadas por el secretario general de UGT, Cándido Méndez, quien quiso dejar claro que «sobran razones para que se movilicen los trabajadores», si bien destacó una «suprema y contundente» por encima de las demás:_«6,2 millones de parados, más del 57% de menores de 25 años sin trabajo, y 3,2 millones de personas sin prestaciones económicas».
Huelgas autonómicas
Con independencia de lo que puedan hacer CC.OO. y UGT, los sindicatos nacionalistas ya han convocado sus propias huelgas en sus respectivos ámbitos territoriales. Así, ELA y LAB tienen previsto un paro total en el País Vasco y Navarra para el próximo día 30, mientras que las centrales canarias estudian convocar otro para junio, el primero independiente en el archipiélago.
Solo en los últimos ejercicios de Felipe González (dos huelgas en 1992 y 1994) se vivió un clima de protesta similar… y aquello devino en un cambio de Gobierno.
Este Primero de Mayo, a diferencia de otros años, evidenció las diferencias crecientes entre los dos principales sindicatos y los minoritarios. Así, centrales como USO y CSI-CSIF, así como los nacionalistas ELA o CIG, entre otros, realizaron sus propias convocatorias.