Una asamblea general con guiños a la gran empresa
La asamblea general que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (Ceoe) celebra hoy promete ser unas de las más tranquilas que se recuerdan en la gran patronal. Claro que eso es sobre el papel, y gracias a que el presidente Juan Rosell ha suavizado a última hora algún punto de su proyecto estrella para renovar la imagen de la patronal. Hablamos de su nuevo código ético y buen gobierno, que prohíbe de forma expresa a sus miembros hacer pagos a partidos o cargos para sacar algún provecho.
Rosell ha rebajado en parte sus pretensiones en ese sentido ante la contestación interna, que también ha existido en otra de sus reformas: la admisión como miembros de pleno derecho de empresas individuales, además de organizaciones territoriales y sectoriales. Y es que el presidente de la patronal parece haber optado por hacer un ‘guiño’ a las principales compañías del país, pese al resquemor que causaron en la patronal con la creación del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), que se ha convertido en el foro que usan las grandes para dialogar con el Gobierno.