La reforma fiscal será la base de la futura financiación autonómica
La reforma fiscal que prepara el Gobierno de Mariano Rajoy afectará a todos los impuestos, incluidos los tributos de ámbito autonómico y local, y será la base del nuevo sistema de financiación territorial que quiere aprobar como muy tarde en 2015 para reemplazar al introducido en 2009 por el anterior Ejecutivo socialista. Así lo aseguró el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que ayer presidió la puesta de largo del grupo de expertos del mundo académico y empresarial nombrada por el Consejo de Ministros para proceder al diseño preliminar del futuro sistema tributario.
La comisión presidida por el catedrático de Hacienda Pública Manuel Lagares nace con el mandato de llevar a cabo una revisión a fondo de todos los impuestos y de presentar antes del 28 de febrero una propuesta para su reforma, que luego el Gobierno tendrá en cuenta a la hora de «modernizar» su política fiscal. Según Montoro, sus integrantes deberán «formular desde el rigor e independencia» las líneas generales de un nuevo sistema inspirado por los principios de suficiencia, eficiencia y equidad tributaria.
«Suficiencia», detalló Montoro, para garantizar la recaudación que el Estado necesita y que en opinión del ministro ahora «es muy baja comparado con otros países del entorno europeo». «Eficiencia», en el sentido de que los impuestos son «poderosos instumentos» de la política económica. Y «equidad tributaria», para que cada cual pueda «contribuir a las arcas públicas».
Antes que el ministro de Hacienda, tomó la palabra el presidente del grupo de expertos, Manuel Lagares. En su intervención, expresó su voluntad de abordar una revisión a fondo de «todos los impuestos del país» al objeto de «adaptar nuestro sistema tributario a las consecuencias de la crisis económica, a la globalización y a la internacionalización». Será, señaló Lagares, una reforma «para el empleo y el crecimiento» económicos y al servicio del «desarrollo social».