Las ETT creen que el empleo precario se enquistará «por muchos lustros»
Anticipan que la ocupación caerá un 3%, al menos, hasta el próximo octubre.
Que los contratos indefinidos pueden convertirse en una ‘rara avis’ en el mercado laboral español no es sólo una queja sindical. Lo avalan las últimas cifras publicadas tanto por el Ministerio de Empleo (julio) como por el Instituto Nacional de Estadística (segundo trimestre), que reflejan una «clara preferencia» de los empresarios por la temporalidad.
El mes pasado, el 93% de las nuevas altas de trabajadores (1,41 millones) sólo fueron posibles con un acuerdo temporal, ocho puntos más que hace un año.
Lo afirma la propia patronal de las empresas de trabajo temporal, Asempleo, que en su último informe de coyuntura publicado ayer advierte de que la «predominancia» de contratos temporales y a tiempo parcial en sectores «básicos» de la economía «debe ser compensada para evitar el enquistamiento de la precariedad por muchos lustros».
Casi cuatro de cada 10 contratos que se firmaron en julio fueron a tiempo parcial. No obstante, esta vez el porcentaje (37,5%) fue hasta cinco puntos superior a lo que sería habitual en este período.
El informe de Asempleo, realizado en colaboración con el grupo de Analistas Financieros Internacionales (AFI), ve dos escenarios posibles: una reactivación «sostenida» de la ocupación, o bien una creación de empleo estival que termina perdiendo su efecto positivo en el mercado por la recaída propia del último trimestre. Su indicador avanzado apunta caídas de la ocupación «en el entorno del -3%», al menos, hasta octubre. Es cierto que va en la línea de los últimos meses, pero también que el optimismo declarado por el Gobierno sugería unas perspectivas mejores. Coinciden en este sentido las ETT en que habrá «una dilución progresiva de los efectos recesivos que afectan a la dinámica laboral»; sin embargo, observan «serias dificultades» para crear empleo en ramas ajenas al sector hostelero.
Desde Asempleo apuntan que, si bien el aumento de ocupados en julio (149.000 más) rompió una serie de siete trimestres consecutivos de destrucción de empleo, tiene mucho que ver con ello la reducción de la población activa, la más elevada en un segundo trimestre desde el inicio de la crisis.