Linde ve «riesgos» para poder cumplir el déficit este año y prevé más ajustes
El Gobierno le lee la cartilla al gobernador del Banco de España tras sus advertencias .

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha dado un toque de alerta al Gobierno para que extreme la vigilancia en la ejecución presupuestaria, tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas. Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Linde señaló que ve «riesgos» en que se pueda cumplir el objetivo de reducir el déficit público este año al 6,5% del Producto Interior Bruto (PIB). Por ello, señaló, la ejecución presupuestaria del segundo semestre «deberá ser muy estricta en todas las Administraciones para evitar desviaciones al final del ejercicio».
Además, el supervisor bancario recalcó que va a ser necesario un «esfuerzo de gran magnitud» para asegurar el saneamiento de las finanzas públicas y que alcanzar el equilibrio en el medio plazo, como exige la Ley de Estabilidad Presupuestaria, requerirá de «ajustes adicionales que nunca serán fáciles porque la recuperación del crecimiento será gradual».
Todas estas advertencias no sentaron nada bien al Gobierno, que a principios de semana presentó las Cuentas Generales del Estado como los presupuestos de la recuperación y tras haber anunciado el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, que no habría nuevos ajustes.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, fue la encargada de dar la réplica al gobiernador, a quien instó a trabajar «en su ámbito de competencia» —es decir, el bancario—, y a colaborar en la recuperación económica.
Competencias
En todo caso, la dosis de realismo del gobernador no dejó fuera lo que es el ámbito de su competencia. Linde reconoció que el acceso al crédito es malo aún y que su contracción «todavía es importante» aunque en los últimos meses las tasas negativas «son cada vez menores». A pesar de ello, es probable, dijo, que el reequilibrio entre deudas y rentas «prolongue la contracción del crédito» aunque con un impacto cada vez menor. Eso no significa, a juicio del gobernador, que no sea compatible con una «reasignación de fondos hacia los agentes más productivos», hacia las empresas con mayores potenciales de actividad y empleo y problemas de financiación, y pidió actuaciones para ello.
Por ahora, lo que cabe esperar es que los activos dudosos de la banca «continúen aumentando en el corto plazo», a pesar de que su impacto en provisiones será menor que en el pasado reciente. Si el paro sigue en niveles altos y la demanda interna no tira lo suficiente crecerán los impagos en los créditos. Además, los márgenes de los bancos seguirán a la baja debido al contexto económico. El supervisor recomendó a las entidades reducir costes operativos y mejorar su eficiencia.