Europa admite la «urgencia» de crear la unión bancaria pero sigue dividida
El Consejo Europeo pacta decidir antes de diciembre cómo se cubrirán las pérdidas .

Rajoy y otros líderes europeos en una foto de familia durante el Consejo Europeo.
«La unión bancaria es el proyecto más importante al que se enfrenta Europa desde la creación de la moneda única». Lo dijo Michel Barnier, vicepresidente de la Comisión y ‘padre’ de un ambicioso proyecto que ya ha dado sus primeros pasos con la constitución del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) pero que está estancado por las tradicionales disputas entre los países que quieren una Europea más europea, como Italia, Francia o España, y quienes optan por una Unión más nacional, como Alemania.
Unas diferencias que volvieron a evidenciarse anoche en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra en Bruselas, pero que no impidieron que se acordase un texto en el que se destaca la relevancia del proyecto autoimponiéndose finales de año para cerrar las bases definitivas. «Hay que definirlo de forma urgente», reza el texto final.
Así se acordó en una cena de trabajo que comenzó a las 21 horas con la intervención del presidente del Banco Central Europeo, Mario Dragui, que detalló la metodología que el instituto emisor utilizará para analizar el estado de salud de los 130 principales bancos de la Eurozona —16 españoles— antes de convertirse en noviembre de 2014, en supervisor de todos ellos
Tranquilos
«España está muy tranquila porque ya hemos hecho los deberes. De bancos, lo que quieran», aseguraban desde el Gabinete de Mariano Rajoy. Sin embargo, no todo es un camino de rosas. Todos, desde los Estados miembros al BCE, han advertido de que este tercer test de estrés es clave después del fracaso de los dos anteriores. «Debe ser contundente y transparente», coincidieron ayer todos los responsables europeos. ¿Y si se desvela un agujero mayor del esperado? Italia, sobre todo, Francia y Alemania tienen bastantes papeletas de protagonizar la sorpresa negativa, de ahí que hayan pedido ‘sotto voce’ una metodología menos dura de la anunciada, algo a lo que se ha negado de forma tajante la Comisión Europea. «El que tenga que suspender, suspenderá», ratificó el miércoles Dragui.
Más diferencias. ¿Cómo se cubrirán los agujeros detectados por las pruebas de esfuerzo? Hay un mínimo común pactado pero no exento de posibles modificaciones. En primer lugar, se buscarán los capitales necesarios en el mercado; luego, se optarán por las quitas a bonistas junior y preferentistas —como ha sucedido en España— y sólo a partir de aquí, entraría en juego el dinero público. Primero, a través de los cortafuegos nacionales (‘backstops’) y luego vía Mede (Mecanismo Europeo de Estabilidad), ya sea con recapitalizaciones indirectas (modelo español) o de forma directa a los bancos, algo que Merkel no está dispuesta a aceptar.