España recupera credibilidad a los ojos de las agencias de calificación
Standard & Poor’s mejora los datos de España, cuya nota pasa de negativa a estable.
La economía española ha empezado a recuperar a ojos de las agencias de calificación crediticia algo de la credibilidad perdida en esta crisis. La estadounidense Standard & Poor’s (S&P) anunció ayer una revisión al alza de su perspectiva relativa a la economía española, que mejora de negativa a estable gracias a la salida de la recesión y al vigor de su sector exterior.
Sigue así los pasos dados por otro de los tres gigantes del rating mundial, Fitch, que el pasado 1 de noviembre fue la primera en abrir la puerta a una mejora del rating de la deuda española apoyada en la reducción del déficit público y las reformas. El Gobierno espera que la tercera en discordia, Moody’s, adopte pronto una decisión similar.
«Vemos una mejora en la posición exterior de España, al tiempo que se reanuda gradualmente el crecimiento económico». «Creemos que otros indicadores de la calidad crediticia del país se están estabilizando debido a las reformas presupuestarias y estructurales, así como a las políticas de apoyo de la zona euro». Con estos argumentos justificó su decisión S&P a través de un comunicado en el que, pese a todas esas señales de mejora, anunció que los ratings de la deuda española (la nota que debería servir para medir el grado de riesgo que entraña invertir en bonos españoles) se quedan como estaban, en los niveles BBB- para los títulos con vencimiento a largo plazo y A3 para los valores a corto. La agencia explica que el cambio de perspectiva a «estable» respecto de la evolución de la economía española incorpora su opinión de que los indicadores que determinan la calidad crediticia de España «se están estabilizando». En la actualidad, S&P aprecia «menos de un tercio de probabilidad de que el rating se mueva hacia arriba o hacia abajo durante los dos próximos años».
En ese sentido, detalla que los ratings están limitados por su valoración de los altos niveles de deuda externa, tanto del sector público como del privado, las perspectivas de crecimiento —que considera «limitadas para el período 2013-2016»— y las «inflexibilidades» que, a su juicio, «se mantienen en determinados sectores de actividad como el mercado de trabajo, todavía altamente segmentado». S&P afirma que sólo mejorará su calificación de la deuda española si el Gobierno continúa el proceso de reformas estructurales, el déficit presupuestario «se reduce más» y si la posición externa sigue mejorando, hasta reducir la deuda neta externa por debajo del 150% de los ingresos por cuenta corriente o si se alivia «marcadamente» el coste de acceso a la financiación externa para el sector privado.
«Estímulo» para Rajoy
Para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la valoración de S&P supone «un estímulo» y una prueba del «éxito» de la sociedad. Así lo aseguró tras asistir en Vilna (Lituania) a la Cumbre Europa-Parternariado Oriental. Cualquier mejora, explicó, es «muy positiva» porque supone «una mejora en la confianza», que ahora es «capital» para la economía española.
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, cree que la revisión de la perspectiva acordada por S&P es una «buena noticia» que evidencia «una modificación del sentimiento que existe desde un punto de vista no solo internacional, sino desde el punto de vista de valoración global de la economía española».
Según Guindos, este cambio es «fundamental» de cara a cualquier mejora de las expectativas.