El Gobierno exige más capital a los bancos y limita los bonus a sus directivos
El proyecto de ley de solvencia obliga a publicar las retribuciones de las entidades .
El Consejo de Ministros aprobó ayer el Proyecto de Ley de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades de Crédito, norma que introduce nuevas exigencias de capital a las entidades financieras para prevenir futuras crisis bancarias, limita las remuneraciones de los directivos y obliga al Banco de España a realizar al menos un test de estrés cada año.
En concreto, se limita la remuneración variable al 100% de la remuneración fija salvo que la junta de accionistas autorice elevarlo hasta un máximo del 200% de la fija. Además, parte de la remuneración variable total deberá estar sometida a cláusulas de reducción o incluso de recuperación de remuneraciones ya satisfechas si los resultados de la entidad no cumplen objetivos —ese porcentaje de recuperación lo decidirá cada entidad—.
El proyecto de ley obliga a publicar las retribuciones totales percibidas anualmente por todos los miembros de su consejo de administración e impone que exista un comité de remuneraciones y un comité de nombramientos en cada banco. Cada entidad deberá publicar anualmente el Informe Bancario Anual, donde se incluirán los impuestos pagados, las subvenciones públicas recibidas y el número de empleados a nivel consolidado.
En detalle
El Gobierno limita a dos el número de consejos de administración donde podrá participar un consejero si ejerce funciones ejecutivas, que eleva a cuatro si no se ejercen funciones ejecutivas. Y prohíbe el ejercicio simultáneo de los cargos de presidente del consejo de administración y consejero delegado —aunque permite excepciones si las autoriza el Banco de España—.
Siguiendo la trasposición de Basilea III —la normativa europea bancaria que toma su nombre de la ciudad donde está el supervisor—, el Gobierno introduce en el proyecto de ley de solvencia diferentes niveles de colchón de capital. Estos colchones se establecen a nivel nacional y pueden ser superiores a los que determine la autoridad europea. En primer lugar, habrá un colchón de conservación de capital para pérdidas inesperadas, que se empezará a aplicar el 1 de enero de 2016 y llegará al 2,5% en 2019. En segundo lugar, habrá un colchón de capital anticíclico específico, el que se llena en las etapas de bonanza para usarlo en épocas de crisis. También será de hasta el 2,5% y se aplicará a partir de 2016.