La UE y EE UU ratifican su apuesta por crear la mayor área comercial del mundo
Las cifras son tan colosales que el reto conlleva problemas no menos formidables, ya sean de índole técnica, política, diplomática e incluso hasta moral. Porque eso de derribar fronteras y darle un contrato público al vecino y no al de casa continúa siendo demasiado complejo de asumir. Y más, cuando la coyuntura está dictada por la peor crisis económica del último siglo.
Pese a todo, la Unión Europa y Estados Unidos están dispuestos a asumir el desafío e impulsar el acuerdo de libre comercio más importante de la Historia.
Se denomina TIPP (siglas de Transatlantic Trade and Investment Partnership), comenzó a negociarse de forma oficial en junio de 2013, podría activarse a mediados de 2015 y su impacto en la economía europea, según coinciden varios servicios jurídicos independientes, llegaría hasta los 120.000 millones de euros, mientras que para los norteamericanos sería de 90.000. En total, un mercado potencial de 800 millones de usuarios que suman la mitad del PIB mundial y un tercio de sus flujos comerciales. En otras palabras, «se trata del mayor acuerdo de libre comercio jamás negociado».
El objetivo
En líneas generales, el TTIP tiene como objetivo eliminar las barreras comerciales entre ambas potencias a través de la supresión de aranceles, de normativa innecesaria o acabando con restricciones a la inversión.
España, como cuarta potencia del euro, está involucrada de lleno en el proyecto ya que los teóricos beneficios son muchos: entre 36.000 y 143.000 empleos, en función de si se eliminen solo las barreras arancelarias o si desaparecen también las no arancelarias. En el primer escenario, el aumento de la renta per cápita a largo plazo sería del 0,31%, y del 6,55% en el segundo. En ambos casos, siempre estaría por encima de la media de la UE, según un informe de la Fundación Bertelsmann. La música suena celestial. El problema, sin embargo, es la letra, el detalle, la realidad.