España aprueba por los pelos
Europa suspende la política española referida al mercado laboral.
Nueve recomendaciones emitidas en 2013, un aprobado general raspado y demasiados deberes pendientes para septiembre, sobre todo en lo referido a su mercado laboral. España es la quinta potencia económica de la UE en términos de PIB pero está muy lejos de ser lo de que se dice un alumno aplicado, brillante. Todo lo contrario. Va al trantrán, a trompicones, a golpe de medidas que se activan cuando el profesor, la UE, amenaza con severos castigos. Hace una semana, la Comisión publicó las nuevas recomendaciones macroeconómicas para 2014. Nada nuevo. Más reforma laboral, subida del IVA, recortes en el gasto público… Pero aquel lunes, Bruselas también publicó los resultados del último examen a España, el que arrancó en junio de 2013 y concluyó este mayo.
Sobre el défict fiscal, por ejemplo, pide más detalles y más control del gasto público El ajuste fiscal sigue siendo el gran quebradero de cabeza en Bruselas. España es de largo el país con un mayor desequilibrio entre lo ingresado y lo gastado. 2016 es la fecha límite para bajar hasta el 3% del PIB (ahora en el 6,6) y el Gobierno de Rajoy jura y perjura que lo cumplirá. Bruselas lo duda, pero reconoce que ha habido avances en lo referido, por ejemplo, al control de las comunidades autónomas. Respecto a la autoridad fiscal única, critica el incumplimiento de los plazos, como también censura que España «no haya realizado un análisis global y sistemático de las principales partidas de gasto para marzo de 2014», como se le pidió.