La justicia sospecha que el fundador de Gowex confesó para evitar ser extraditado a EE UU
. . Sigue sin haber constancia de que la compañía haya pedido el preconcurso de acreedores .

El presidente de Gowex, Jenaro García.
Tanto en la Fiscalía Anticorrupción como en la Audiencia Nacional sospechan que uno de los principales motivos por los que el fundador de Gowex, Jenaro García, confesó el domingo que había falseado sus cuentas -al menos, desde su salida a Bolsa en 2010- fue evitar que se iniciara antes un procedimiento judicial en Estados Unidos donde cuenta con inversores que se sienten estafados, amén de haber suscrito contratos cuantiosos que ahora difícilmente se podrían cumplir. De haber sido así, se podría haber llegado a reclamar su extradición.
Y eso es lo que quería evitar García, por consejo de sus asesores legales, consciente de que la justicia estadounidense viene siendo más dura con este tipo de fraudes. Es la misma estrategia que utilizó el ‘broker’ de JP Morgan Javier Martín-Artajo para evitar su extradición o, al menos, alargarla. Un jurado de Nueva York le acusa desde hace un año de delitos que pueden suponer hasta 65 años de cárcel por manipular las cuentas para ‘esconder’ 787 millones de dólares.
Otro de los motivos de esa confesión no espontánea, pues estuvo motivada por el informe de la casi desconocida agencia estadounidense Gotham que reducía el valor de su negocio a menos del 10% del que declaraba la compañía, fue verse beneficiado en el futuro de una posible rebaja de la pena por colaborar con la justicia. El problema es que ni la Fiscalía ni el juez instructor tienen claras sus verdaderas intenciones.
De otro lado, el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) requirió ayer a Gowex para que le confirme si ha presentado o no preconcurso de acreedores, información que la compañía tampoco ha comunicado a su agente asesor (E&Y) pese a los requerimientos que esta vez sí le ha hecho. De no responder, la compañía de redes de wifi gratuita incurriría en un incumplimiento grave y podría ser sancionada.