F. Jiménez Latorre Secretario de Estado de Economía
«El Gobierno creará con holgura 600.000 empleos en dos años»
Cuando los datos económicos empiezan a consolidar una incipiente recuperación, cree que «se ha capeado el temporal» y no descarta otra venta parcial de Bankia antes de finales de año. Además, se muestra favorable a subidas salariales a partir de 2015 en algunos sectores.

El secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Fernando Jiménez Latorre.
Fernando Jiménez Latorre ha vivido momentos críticos como secretario de Estado de Economía. Aficionado al ‘katesurf’, resume aquellos momentos diciendo que tenían «el viento en contra».
—Han revisado los datos de crecimiento. ¿Hay margen de mejora?
—Todos los indicadores son muy positivos. El crecimiento en el segundo trimestre del 0,6% indica mayor impulso del previsto. La estimación es que estaremos próximos al 1,5% este año y al 2% para el próximo.
—¿Cree que los salarios deben subir ya para reactivar el consumo?
—La moderación retributiva es necesaria para ganar competitividad, generar empleo y mantener el impulso de recuperación. Eso no quita para que, en determinados sectores o empresas con mayor productividad, no pueda haber una evolución distinta de los salarios.
—¿Cuántos empleos se pueden crear este año y el que viene?
—El programa de estabilidad hablaba de 600.000 nuevos empleos netos en dos años y creemos que se puede cumplir de forma holgada. De hecho, prevemos terminar la legislatura con un número de parados inferior al que había al inicio.
—La desigualdad ha crecido con la crisis ¿Van a incluir en los próximos presupuestos una renta mínima para hogares sin ingresos?
—La mejor política de igualdad es el empleo. Se están estudiando distintas alternativas. Hay sensibilidad a las cuestiones sociales, pero hay que conseguir los equilibrios adecuados. Tenemos un nivel de déficit excesivo.
—La Autoridad Fiscal ha advertido de que ve casi imposible lograr el objetivo de deuda en 2020.
—Ese es un plazo muy largo y quedan etapas. Antes tenemos el reto de 2015, que no es menor. Para 2020 ya se irá viendo, pero no soy tan pesimista.
—¿El Gobierno podía haber retrasado la venta de las cajas nacionalizadas para lograr mayores ingresos y no perder tanto dinero?
—Depende de cada situación. NovacaixaGalicia y CatalunyaCaixa eran entidades en liquidación y tenían un plazo para ser vendidas. En ambas, los activos se deterioran más cuanto más tiempo pasa. Además, el proceso de reestructuración no se debe analizar sólo en términos de cuánto apoyo público se ha dado y cuánto se puede recuperar. Sin la recapitalización del sistema financiero no se hubiera producido la recuperación económica ni tampoco la creación de empleo.
—Tras el escándalo Gowex, el caso Pescanova o las preferentes ¿pueden los inversores sentirse seguros con la supervisión de la CNMV o con las auditoras?
—El caso de Gowex ha sido muy particular. Los fraudes y falsificaciones, lamentablemente, se producen. Lo que hay que hacer es reforzar los sistemas de supervisión y control para que sea más difícil que eso ocurra. Por eso, a la vuelta del verano se aprobarán nuevos controles y exigencias de transparencia para recuperar la confianza en este mercado.
—¿Han decidido ya si van a vender un nuevo paquete de Bankia?
—Como en Bankia no hay un plazo límite de venta, vamos a continuar aumentando el valor. Creo que se está haciendo un trabajo extraordinario en la gestión. A partir de ahí vamos a ir viendo cuál es el mejor momento.
—¿Qué lamentará no haber hecho cuando se marche en otoño al FMI, que será su nuevo destino?
—Hemos estado bajo una fortísima presión y se ha actuado de la manera más fría posible para tomar las decisiones racionalmente más adecuadas, como indican los resultados. No ha habido ningún error por el que haya que lamentarse. Lo que sí lamento es que me haya tocado vivir un momento tan difícil, aunque profesionalmente ha sido apasionante.