Olvidados de la protección social
Gobierno y agentes sociales estudiarán este mes fórmulas para ampliar de forma gradual los subsidios a los parados de larga duración y los hogares sin ingresos .
Unos parados consultan ofertas de empleo en una oficina.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se comprometió con los agentes sociales el pasado mes de julio a aumentar la protección social de los colectivos más vulnerables. A lo largo de este mes se debatirá cómo y quiénes empezarán a recibir esas nuevas ayudas. En el Ejecutivo reconocen que no hay dinero para todo y que el proceso tendrá que ser gradual. Pero ya barajan un colectivo concreto que ha quedado desprotegido tras los recortes introducidos en 2012: los parados de larga duración entre 45 y 55 años con cargas familiares. Este grupo de desempleados contaba hasta mediados de 2012 con un subsidio especial que el Gobierno suprimió para recortar el déficit público.
El Ministerio de Empleo tiene que elaborar un mapa completo de ayudas sociales, donde se incluyan todas las que conceden el Estado, las comunidades autónomas e, incluso, los ayuntamientos. En la reunión de julio en Moncloa también se planteó la necesidad de ofrecer una renta mínima a todos los hogares sin ingresos, que según la Encuesta de Población Activa son más de 740.000. Antes, el Gobierno quiere analizar el detalle de todos los instrumentos de protección social, incluyendo las rentas mínimas de inserción que conceden las comunidades con cuantías y condiciones diferentes según el territorio.
La tarea no es poca. España es el segundo país de la Unión Europea con la tasa de paro más alta, el 24,47% en el segundo trimestre. Los siete años de crisis económica han triplicado el número de parados, que han pasado de los 1,77 millones que había en el segundo trimestre de 2007 a 5,62 millones a mediados de este año. Dentro de ellos existe un grupo especialmente vulnerable, como son los parados mayores de 45 años, a los que una vez expulsados del mercado laboral les cuesta mucho más poder volver a encontrar trabajo, y que una vez agotada la prestación por desempleo ya no cuentan con el subsidio especial hasta cumplie los 55 años de edad. En la actualidad hay 1.263.200 parados entre los 45 y los 55 años de edad, lo que supone más que cuadruplicar los 280.200 desempleados existentes en 2007 en esa franja de edad. Eso representa un deterioro mucho mayor que el registrado en la media de parados.
A ello se une un problema aún más grave. El desempleo a partir de los 45 años tiene altas probabilidades de convertirse en paro de larga duración. Del total de 5,62 millones de parados, según la Encuesta de Población Activa (EPA), 1,1 millones llevan más de un año buscando empleo y 2,38 millones llevan más de dos años. Es decir, el 62% de los parados son de larga duración.
Sin trabajo, sin perspectivas de encontrarlo y, cada vez más, sin prestaciones por desempleo o sin posibilidad de obtener algún subsidio.