El gasto crece más que los ingresos por cotizaciones
Las cuentas de la Seguridad Social viven una carrera contrarreloj en la confianza de que la creación de empleo permita elevar la recaudación lo suficiente para hacer frente al pago de las pensiones, un objetivo aún lejano.
Los últimos datos indican que los ingresos por cotizaciones han invertido su tendencia a la baja de los últimos años. Hasta agosto, la recaudación mejoraba a un ritmo del 1,11%, con casi 65.000 millones de euros, cifra que es insuficiente para el abono de las pensiones. Por eso, ya en julio la Seguridad Social tuvo que recurrir al Fondo de Reserva para cubrir la diferencia entre ingresos y gastos.
Además, este 1,11% resulta también escaso para mitigar el déficit, que seguirá aumentando hasta que crezca por lo menos al mismo ritmo en que lo hace la nómina de las pensiones.
En lo que va de 2014 sólo hay una partida que ha reducido su aportación al sistema: la cotización de los desempleados.