La UE dibuja una España que crece sin bajar la deuda y líder en paro
Bruselas recorta las previsiones del Gobierno de Rajoy del 2% al 1,7% en 2015 .
El vicepresidente de la CE para Empleo y el comisario de Asuntos Económicos.
Como se temía, España ha comenzado a resentirse por la inesperada debilidad económica alemana evidenciada en los últimos meses y, sobre todo, por los graves problemas estructurales de Francia e Italia, que siguen mirando para otro lado prometiendo con la boca pequeña reformas estructurales que continúan sin llegar. El ‘efecto contagio’ es una realidad. Y si los demás no crecen o lo hacen al ralentí, el margen de maniobra de Rajoy se estrecha sobremanera. De ahí que Bruselas haya revisado a la baja las previsiones de crecimiento del Gobierno para 2014 (del 1,3 al 1,2% del PIB) y para 2015 (lo sitúa en el 1,7% en lugar del 2%). Pese a todo, en el periodo 2014-2016 España es la potencia del euro que más crece… Y con diferencia.
Ayer no fue un día cualquiera en Bruselas. La Comisión Europea, la nueva Comisión Juncker, tuvo que lidiar con la presentación de las previsiones macroeconómicas de otoño con apenas 24 horas de trabajo efectivo a sus espaldas. Corrió a cargo del nuevo vicepresidente de Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, el finlandés Jyrki Katainen, y el comisario de Asuntos Económicos, el francés Pierre Moscovici. Derecha e izquierda. Rigor y flexibilidad. Norte y Sur. Un dúo que promete jornadas de gloria. De momento, coincidieron en el análisis: sólo llegará la recuperación si se combinan la inversión, las reformas estructurales y una ambiciosa política fiscal.
En lo referido a España y como suele ser habitual desde hace unos meses, predominaron los elogios por las reformas estructurales emprendidas. «Están empezando a dar sus frutos, especialmente en el mercado laboral», aseguró Moscovici.
Hasta aquí la política. En cuanto a los números, lo de verdad, los tecnócratas bruselenses dibujan una España cuando menos compleja en la que se convierte en motor de la Eurozona en lo referido al crecimiento, pero lo hace (y aquí llegan los peros) incrementando su deuda pública por encima del 100% del PIB, convirtiéndose en 2016 en líder del desempleo de la UE superando a Grecia e incumpliendo los objetivos de déficit consagrados en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Si Madrid quiere alcanzar el 2,8% del PIB en 2016 serán necesarios unos ajustes adicionales de 15.000 millones en los dos próximos años.
El déficit continúa siendo uno de los principales talones de Aquiles de la economía española. Las previsiones siguen en rojo pero los esfuerzos realizados desde 2012 y en plena recesión son «enormes», como admiten fuentes comunitarias. En 2014 se cumplirá de sobra, pero en 2015 y 2016, no.
En cuanto a la deuda, en teoría debería situarse por debajo del 60% del PIB, pero España, por ejemplo, mantiene una senda ascendente que le llevará en 2015 hasta el 101,2% y hasta el 102,1% del PIB al año siguiente.
En relación al paro, Bruselas también mejora las proyecciones pero el porcentaje de bajada estimado parece a todas luces insuficiente. Tanto, que en 2016 se convertirá en líder de la UE (22,2%) quitando este dudoso honor a Grecia (22%).