El precio del petróleo arrastra en su caída a divisas y materias primas
El barril Brent, que llegó a cotizar por debajo de 68 dólares, acumula un descenso de casi el 20% en un mes.
El desplome del precio del petróleo parece no tener fin, con el agravante de que en su caída arrastra a la cotización de materias primas como el oro, o a las divisas de algunos países exportadores de crudo. Es del caso del rublo, que ha perdido un cuarto de valor frente al euro en sólo un mes. El barril de Brent, aunque se recuperó a última hora, llegó a marcar precio por debajo de los 68 dólares, lo que supone la menor cotización desde septiembre de 2009.
La decisión de la Opep de mantener el techo de producción en los 30 millones de barriles diarios durante al menos los próximos seis meses ha intensificado la espiral deflacionista en la que está atrapado el petróleo desde mediados de año. En el último mes la cotización del crudo ha caído casi un 20%, mientras que la caída acumulada desde junio supera el 35%. Los días en los que el barril de Brent -el de referencia en Europa- alcanzaba los 115 dólares parecen cosa de un pasado lejano, y los expertos no saben a ciencia cierta dónde está el suelo de precios, ni hasta cuándo durará el petróleo barato.
El economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, pronosticaba la semana pasada que este escenario se mantendrá a corto plazo, sin concretar fechas, pero que si no se invierte pronto en Irak -país que considera clave a la hora de satisfacer el hipotético aumento de la demanda mundial de petróleo- en los próximos años «podría haber problemas». Otros expertos consideran que puede caer incluso hasta los 50 dólares, aunque lo normal es que la cotización se estabilice de aquí a final de año alrededor de los 75.
Este intenso abaratamiento del petróleo responde a varios factores interrelacionados: a la sobreoferta del mercado se une una lánguida demanda que no se prevé vaya a repuntar en los próximos meses. Los países que conforman el más poderoso cártel de exportadores -la Opep, que produce el 43% del petróleo mundial- decidieron el pasado viernes no reducir el bombeo de crudo. Muchos de ellos no tuvieron más remedio que plegarse a la posición dominante de Arabia Saudí.