LA SALIDA DE LA CRISIS
Rajoy asume ahora que la recuperación «no ha llegado a todos por igual»
El programa para los parados de larga duración establece una ayuda mensual de 426 euros.

Firma del acuerdo en la que estuvieron presentes el presidente, la ministra de Empleo y los agentes sociales.
Cuando hay más de cinco millones de parados, cuando uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de pobreza, cuando España es el segundo país de la Unión Europea con más pobreza infantil, decir que la crisis ya «es historia» hiere a muchas personas. Eso es lo que dijo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la semana pasada y provocó aceradas críticas desde el ámbito político y social.
Por eso, ayer aprovechó la firma del Acuerdo sobre el Programa Extraordinario de Activación para el Empleo para matizar -y mucho- su discurso. Rajoy reconoce ahora que la recuperación «no ha llegado a todos por igual» y que aunque la crisis «en muchos aspectos sea historia» (la misma frase de la semana pasada), «sus secuelas no son historia». El presidente del Gobierno quiso entonces poner en valor el cambio de tendencia en el crecimiento y en el empleo; esta vez optó por recalcar el lado social de la actuación del Ejecutivo, un giro que se irá acentuando a medida que se aproximen las elecciones. «El Gobierno sabe que hay que hacer esfuerzos adicionales y empezar por los que están en paro desde hace tiempo».
El acuerdo firmado este lunes establece una ayuda de 426 euros mensuales para los parados de larga duración con cargas familiares y un plan de medidas para facilitar su inserción laboral. «Nuestro compromiso es que nadie se quede atrás en la salida de la crisis», afirmó Rajoy, que también se justificó por no haber adoptado antes otras medidas de protección argumentando que había que reducir el déficit. «Hay cosas que a todos nos hubiera gustado poder haber hecho, pero las cosas son como son», dijo.
El presidente de la Ceoe, Juan Rosell, admitió que muchos parados están en «situación de emergencia» y reclamó que haya «una respuesta política y social» para poder salir de la crisis con «cohesión social».
Los líderes sindicales reclamaron también que se llegue a acuerdos para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), de una renta mínima para las familias sin recursos, la reindustrialización y que los salarios recuperen poder adquisitivo en la negociación colectiva.