La entidad pretende crecer un 4% en créditos y un 6% en recursos
Con el despliegue del nuevo Plan Estratégico 2015-2018, la entidad espera alcanzar una rentabilidad (Rote o retorno sobre capital tangible) entre el 12% y el 14% a partir de 2017 y situar la ratio de eficiencia por debajo del 45%.
La rentabilidad vendrá impulsada por el crecimiento y la diversificación: liderazgo en el mercado nacional, expansión en banca de empresas, banca corporativa y consumo, y refuerzo del asesoramiento financiero (seguros, fondos y pensiones). En concreto, Caixa Bank se plantea una tasa anual de crecimiento del 4% en créditos y del 6% en recursos, especialmente en los de fuera de balance. La enti-dad tiene como objetivo mejorar su cuota de mercado en créditos y depósitos en unos 0,6-0,7 puntos porcentuales, y en fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de ahorro en 2 puntos porcentuales. El coste del riesgo, por su parte, está previsto que disminuya por debajo del 0,5%, como consecuencia de la reducción de la tasa de morosidad, que caerá por debajo del 4% en 2018.
Además, como parte del nuevo Plan Estratégico, CaixaBank tiene como objetivo repartir un dividendo elevado y estable, con un payout en efectivo igual o superior al 50% del beneficio desde el primer año del Plan. La entidad también tiene la intención de repartir, a partir de 2017, un dividendo extraordina-rio y/o llevar a cabo un programa de recompra de acciones si la ratio de capital CET1 supera el 12%. En todo caso, la ratio de capital CET1 se mantendrá por encima del 11 por ciento, un nivel muy superior al mínimo regulatorio.
La entidad se sitúa en un buen punto de partida para afrontar los retos del Plan Estratégico 2015-2018, al haber completado su Plan Estratégico anterior con un notable grado de cumplimiento, especialmente en términos de liderazgo comercial, innovación y fortaleza financiera.