Hacienda evaluará un nuevo modelo de financiación autonómica en julio
El secretario de Estado de Administraciones Públicas dice que el objetivo es llegar a un acuerdo «cuanto antes».
El Ministerio de Hacienda empezará a evaluar las fórmulas para un nuevo sistema de financiación autonómica en julio. Una fecha nada trivial. En ese mes ya se habrán constituido los gobiernos regionales salidos de las elecciones de mayo y también se conocerá la liquidación del IRPF de 2013, es decir, los importes reales que corresponde a cada comunidad y no los anticipos basados en estimaciones. De esta forma, el Gobierno sabrá quienes son sus interlocutores y de cuánto dinero disponen para empezar a discutir un nuevo reparto. Una estrategia que desveló este lunes el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta.
Hasta ahora el Ejecutivo se resistía a hablar sobre un nuevo modelo de financiación que prácticamente le piden todas las comunidades del régimen común. Se escudaba en las dificultades económicas y políticas. Sin embargo, la situación parece cambiar.
Así, Beteta aprovechó una reunión con el consejero de Hacienda de la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Moragues, para hacer el anuncio. Además, justificó la espera hasta julio para poder tener los datos de la liquidación del IRPF que permitirán conocer «las cifras exactas y precisas» sobre el volumen de infrafinanciación de algunas comunidades autónomas. En concreto, el secretario de Estado señaló a Valencia, Baleares y Murcia como claros ejemplos de estos problemas de financiación insuficiente.
La idea del Ministerio es que con estos datos será más fácil valorar exactamente la situación de cada autonomía y sentar las bases para iniciar las negociaciones sobre un nuevo sistema de financiación.
Pero no es solo que el Gobierno ya acepte la idea de empezar a hablar de un nuevo modelo, sino que no descarta alcanzar un acuerdo en esta legislatura. «El objetivo es terminarlo a la mayor brevedad posible y que pueda tener sus efectos con carácter inmediato», declaró Beteta. Sin embargo, los tiempos son muy ajustados para llevar adelante una reforma tan compleja y en la que cada comunidad autónoma tiene intereses distintos.