Las oficinas de empleo y las ETT colocan al 6% de quienes encuentran trabajo
La mitad de quienes logran un puesto lo hacen gracias a familiares y amigos.
Urge reforma. Razón:_servicios de empleo, tanto públicos como privados. A la luz de los datos de un módulo extraordinario de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicó ayer el INE, este cartel habría de colocarse mañana mismo a las puertas del Ministerio de Empleo y de las respectivas consejerías de los gobiernos autonómicos. Y es que solo el 6% de quienes encontraron una colocación remunerada en los últimos cinco años lo hicieron gracias a las gestiones hechas por una de las oficinas del antiguo Inem, o bien a través de una empresa de trabajo temporal (ETT).
Esta nueva investigación estadística, efectuada a iniciativa de Eurostat (la agencia europea del ramo), pone de manifiesto una queja creciente entre las personas en paro y, en buena parte compartida desde los agentes sociales. Es decir, para encontrar un puesto de trabajo hay que «buscarse la vida» literalmente.
En cifras
Eso es lo que hicieron casi el 90% de ellos durante el último lustro, puesto que sólo el 2,5% lo consiguió a través de una oficina de los servicios públicos de empleo, el 3,6% en una ETT y casi el 5% tuvo más fortuna y se lo ofreció su empleador sin tener que recurrir a intermediarios.
La mayoría, no obstante, logró trabajo fruto de sus propios medios. De un lado, casi la mitad (46,7%) lo consiguió recurriendo a familiares, amigos o conocidos, mientras que algo más de una cuarta parte (22,2%) utilizó métodos tradicionales como ir directamente al posible empleador (empresa o particular) o presentando un currículum.
A su vez, el 6,9% pudo acceder a un puesto de trabajo respondiendo a anuncios en los medios de comunicación, incluyendo internet. Y un 3,7% lo hizo a través de alguna institución de enseñanza o de formación laboral, mientras el 7,1% recurrió a algún otro método con más o menos maña que no se especifica.
Si distinguimos por el sexo de la persona que estaba en el paro, no existe una variación apreciable. Sin embargo, sí la hay según la nacionalidad. Así, mientras el 42,5% de los españoles accedió a una colocación gracias a su entorno más cercano, hasta el 61,4% de los extranjeros tuvo fortuna recurriendo a este método.
Por el contrario, mientras el 23,7% de los españoles logró una respuesta positiva pidiendo directamente el trabajo o entregando su perfil profesional, estas opciones sólo resultaron exitosas para el 17% de los extranjeros. A la hora de obtener el empleo mediante una ETT, la diferencia es mínima, aunque sí se aprecia si el intermediario es una oficina pública:_al 2,8% de los españoles les sirvió frente al 1,3% de los extranjeros.
Los datos publicados ayer por el INE se refieren a 2014, año en el que la tasa de paro de los nacidos en el extranjero fue hasta 10 puntos mayor que la de los nativos de España:_un 33,2% frente a un 22,9%. En la tasa de empleo, no obstante, esa diferencia se redujo a la mitad:_el 52,7% para los foráneos frente al 57,6% de los naturales del país.
Llama la atención que de los 30,2 millones de personas en edad laboral (de 16 a 64 años) que residían en España el año pasado, poco más de un millón habían vivido o trabajado durante, al menos, seis meses seguidos (en los últimos 10 años) en otro país.