La Ocde constata el crecimiento «firme» de la economía española
Se estima que el PIB en España alcance el 3,3% frente al 1,5% de la zona euro.
La Ocde constata que el ritmo de crecimiento en los países más industrializados es “estable” a pesar de la ralentización de algunas economías emergentes como China o Brasil. El denominado índice compuesto de indicadores líderes del mes de junio publicado este lunes -que trata de detectar tendencias en el comportamiento económico- refleja que la recuperación marcha a buen ritmo a pesar de las turbulencias que atraviesan algunos países miembros.
En el caso de España el informe también recoge una ligera moderación en su impulso al pasar de los 101,97 puntos hasta los 101,84 enteros. En cualquier caso, el organismo describió como “firme” la recuperación ya que el resultado todavía es bastante superior a la media de los países más industrializados (100) y a los de la eurozona (100,7). Unos datos que coinciden con las previsiones del Gobierno de un crecimiento superior en más del doble a la media comunitaria para los dos próximos ejercicios. Así, para 2015 estima un aumento del 3,3% del PIB frente al 1,5% de la zona euro. Todavía en 2016 la economía española alcanzará un 3%, según el Ejecutivo, frente al 1,8% previsto para los países de la moneda única.
Además, los índices de la Ocde publicados este lunes comparten con otros organismos como el propio Banco de España el pronóstico de que en la segunda mitad de 2015 habrá una cierta moderación en el impulso después de incrementarse el PIB en el segundo trimestre un 1% respecto a los primeros tres meses, ritmos que no se veían desde antes de la crisis (2007). Y es que el Banco de España ya advirtió que en el segundo semestre del año se mantendría el crecimiento aunque a un ritmo “más contenido” debido a un menor incremento del consumo de los hogares. Una relajación que no sería compensada con el sector exterior, a pesar de que este índice seguirá con un gradual repunte impulsado por las exportaciones.
Por otra parte, la Ocde también confirma la estabilidad de los índices de Italia, que repite en los 100,9 puntos, y Francia, que sube una décima hasta los 100,8 enteros. En ambos casos pone de manifiesto la estabilidad de dos economías que flaquearon parte del año pasado. Una situación que contribuye al ligero repunte de la zona euro -además de la, a priori, reconducida crisis de Grecia-. En el caso de Alemania el indicador refleja la “estabilidad” de su crecimiento con 100 puntos. De hecho, según el Gobierno germano el PIB en el segundo trimestre aumentó un 0,3%, el mismo ritmo que entre enero y marzo. Sin embargo, los indicadores recogen también que una serie de países viven una desaceleración más marcada. Así, el índice del Reino Unido baja desde los 99,9 puntos a los 99,8 enteros y el de EE UU cae desde los 99,5 puntos hasta los 99,4 puntos. En cualquier caso, EE UU recupera terreno según avanza el año. De hecho, creció en el segundo trimestre un 2,3% en tasa anualizada frente al sorprendentemente bajo 0,6% de los primeros tres meses del año. Esta mejora en el PIB junto a una tasa de paro estable en el 5,3% facilita a la Reserva Federal subir los tipos por primera vez en nueve años. Una decisión que podría tomar en su reunión de septiembre.
La Ocde se muestra algo más preocupada sobre la ralentización de economías emergentes como China.