Los rebeldes desafían al Ejecutivo griego
Tras más de veinte horas de negociaciones con las instituciones acreedoras, Grecia logró cerrar el pasado martes un acuerdo sobre el tercer rescate. Pero el borrador aún necesitaba superar un complicado trámite: obtener la ratificación del Parlamento heleno. Hoy el Eurogrupo se reunirá para dar su aval al programa, pero anoche la partida se jugaba en Atenas. Y el optimismo que el primer ministro desprendía por la mañana apenas si podía disimular la tensión interna.
Alexis Tsipras debía convencer a la Cámara baja de que el proyecto de ley de 400 páginas cumple con todos los requisitos para que el país pueda cobrar rápidamente un primer tramo de la ayuda prevista de cerca de 85.000 euros, de los cuales el Gobierno espera reembolsar 3.400 millones al Banco Central Europeo el próximo jueves e inyectar otros 10.000 millones en las entidades bancarias griegas. Al cierre de esta edición, la votación todavía no se había iniciado.