Volkswagen pierde en un día su beneficio anual por un engaño
Los cimientos del gigante alemán Volkswagen se tambalean tras tocar a rebato los inversores, cuya huída en un número importante de la multinacional automovilística provocó ayer que se desplomara en la bolsa un 17,2% -llegó a perder un 22%-, su mayor caída en seis años y sin que esta vez medien factores exógenos como la crisis.
Volaron 16.000 millones de euros, 5.000 más que su beneficio anual (unos 11.000 millones en 2015). Su temor radica en que termine recibiendo una sanción histórica de hasta 18.000 millones de dólares (unos 16.000 millones de euros), a razón de 37.500 por coche de máximo, por haber engañado con las emisiones contaminantes de sus vehículos diesel vendidos en EE UU.
Las alarmas saltaron el viernes cuando la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA) reveló el hecho.