El lastre del ‘ladrillo’ para la banca no baja de los 81.000 millones y un tercio son solares
La inquietud crece en el seno del Banco de España porque las entidades financieras no están digiriendo bien todos los activos inmobiliarios que se adjudicaron durante la crisis, fundamentalmente a causa de impagos en los créditos que sirvieron para financiar su construcción y luego también su adquisición por parte del sector privado.
A 30 de junio pasado, según las últimas cifras oficiales publicadas ayer, el volumen de esos productos del ‘ladrillo’ que aún mantenían en sus balances ascendía a 81.000 millones de euros, apenas un 0,9% menos que 12 meses antes. Y eso que desde finales de 2014 la mayoría de expertos vienen apuntando una recuperación incipiente del sector inmobiliario y que la banca había estado priorizando la concesión de hipotecas respecto a sus viviendas.
Lo que pasa es que en esa bolsa de activos a los que no se les ve una salida clara pesa mucho el suelo. En concreto, un tercio del total (35,3%) son terrenos y solares, cuyo valor en libros se estima en 28.500 millones, aunque esta cifra supone casi un 3% menos que hace un año. A su vez, una cuarta parte (24,9%) son edificios ya terminados, tasados en unos 20.000 millones y con una reducción del 1,1% en ese período.
Por el contrario, el resto de elementos del problema ha ganado peso en los 12 últimos meses. Así, los inmuebles en construcción en poder de la banca (valorados en unos 4.500 millones) han aumentado un 1,6%.