José Manuel Soria Ministro de Industria
«Es discutible dar bono social por ser familia numerosa o pensionista»
El titular de una de las carteras más polémicas se compromete a cambiar el criterio en las ayudas en el recibo de la luz para que prime el nivel de renta. Además, asegura que una bajada del recibo será posible si se siguen los principios del actual Gobierno

El ministro de Industria, José Manuel Soria.
José Manuel Soria (Las Palmas de Gran Canaria, 1958) pertenece al grupo de los ministros más ‘políticos’ del Gobierno. Como ministro de Industria, en esta legislatura ha aprobado una controvertida reforma energética y anuncia una reforma del bono social de la luz cuando hay cuatro millones de personas en pobreza energética.
—El Tribunal Supremo les exige ahora que especifiquen cuál es la fórmula para determinar el margen que se llevan las compañías en con el PVPC. ¿Subirá la luz?
—Ese margen, de cuatro euros por kilovatio al año, está puesto desde 2009. Lo que dice la sentencia es que hay que elaborar una metodología, no que esa cifra deba ser mayor, igual o menor. La CNMC lo determinará. Pero presuponer que va a haber una refacturación es una hipótesis aventurada. No da la impresión de que las compañías tengan un margen muy pequeño cuando vemos que sus beneficios en algunos casos son de hasta 2.500 millones.
—En estos cuatro años, no se ha actuado para acabar con la pobreza energética de muchas familias.
—Hay 2,3 millones de personas que tiene bono social, es decir, que de cada factura se les hace un descuento del 25% que pagan las compañías. Sólo en el sector energético hay un descuento regulado como éste. Pero es discutible cómo se definen los beneficiarios. Se pueden acoger al bono social las familias numerosas, los pensionistas mayores de 60 años, los parados de larga duración... Creo que habría que cambiar los criterios porque hay familias que son numerosas y no tienen ningún problema económico. Hay que ir a un criterio directamente relacionado con el nivel de renta.
—También tiene planteadas demandas de inversores internacionales por el recorte a las primas en renovables ante el tribunal de arbitraje internacional. ¿Qué ocurrirá si se les da la razón?
—No creo que vaya a ser así porque no hemos elaborado ninguna ley que discrimine entre inversores nacionales e internacionales. La norma se basa en la doctrina del Supremo, que dice que las renovables deben tener una rentabilidad razonable en consonancia con la evolución del ciclo económico. En cualquier caso, aun suponiendo que todas estas demandas tuviesen éxito y que el Estado tuviera que hacer frente al pago de cientos de millones, en comparación a las decenas de miles de millones que nos estamos ahorrando por haber cambiado el sistema de retribución sería muy poco.
—A pesar de esas medidas, hasta el final de la legislatura no se ha conseguido acabar con el déficit eléctrico.
—Lo importante es que ya no se habla de déficit, independientemente de que el superávit se liquide en 650 o 550 millones. Porque va a posibilitar disminuir cargos del sistema, vía pagos de capacidad, para que eso tenga una traducción directa en la factura.
—¿Cuál será exactamente esa bajada?
—Los 250 millones de ahorro de agosto permitieron una rebaja del 2%. Ahora tenemos un margen adicional de 350 millones para todo 2016. El porcentaje que baje estará en el entorno del 1%, dependiendo de lo que disminuyan los costes.
—Para bajar aún más la factura, desde el sector se defiende que se saquen del recibo determinados costes que son ajenos al propio sistema. ¿Es partidario de ello?
—Es lo deseable, que fueran a los Presupuestos, porque lo que financiamos a través de ese costes son políticas medioambientales o industriales. Pero hasta ahora no ha podido ser así porque supondría incrementar el déficit del Estado entre un 0,8% y un 1% del PIB.
—Si se cumplen todas esas promesas, en la próxima legislatura debería bajar entonces la luz.
—En 2011 recibimos un déficit eléctrico que llegó a los 30.000 millones, derivado del Gobierno anterior. Las medidas que hemos ido tomando han provocado un cambio espectacular en estos momentos. Por ello, si las cosas siguen así, si no se toman medidas como las propuestas por otros partidos, como derogar la reforma energética volviendo a incrementar los costes, podrá bajar la factura. Porque disminuir esos costes artificialmente, como antes se hacía, ya hemos visto las consecuencias que tiene.