La banca descarta quitas de deuda en Abengoa y la firma no bajará sueldos
Para los miembros del G7 se debe desprender de activos no estratégicos, una deuda diferente y «menos costes».
La aplicación de una reducción de la deuda mediante una quita que permita a Abengoa desprenderse de un plumazo de buena parte de sus compromisos con los acreedores se ha convertido en el punto de fricción entre la banca y la compañía. «No estamos dispuestos a asumir grandes quitas», advierten fuentes de las entidades cercanas a la negociación entre ambas partes.
Para los bancos del G7 -el grupo que ostenta la mayor parte de la deuda de la firma sevillana- el camino para evitar el concurso definitivo de acreedores, antes del 28 de marzo, debería pasar por un exhaustivo plan de desinversiones, una estructura de deuda que sea «sostenible» e incluso que se convierta parte de ese endeudamiento en capital (acciones de la sociedad). Se trataría de llegar al concurso habiéndose desprendido de activos no estratégicos, una deuda diferente y «menos costes». Su pretensión choca directamente con la idea de Abengoa no sólo en cuanto a una quita.
También en el plano de los recortes de gastos. Desde la propia compañía sostienen que no habrá reducción de salarios, ni entre los trabajadores ni entre los ejecutivos, y que, en el caso de España, el recorte de plantilla no será el mercado más perjudicado, con 7.000 trabajadores en nómina. Los directivos tampoco se muestran dispuestos a rescindir el contrato de asesoramiento que suscribió con su ex presidente Felipe Benjumea -imputado por falseamiento documental y uso de información privilegiada-, por el que percibirá una retribución de 1,08 millones hasta finales de este año. En la empresa insisten en que si se declara el concurso, no habrá otra solución que liquidar la sociedad. Un órdago que fuentes de la negociación achacan a los «movimientos típicos para tensar la cuerda» y obtener mejores resultados.
Las posiciones de banca y compañía se encuentran enrocadas a pesar de que el consejo de administración aprobara el lunes el plan de viabilidad que las entidades estudiarán asesorados por KPMG. Para los acreedores es solo un primer paso, pero anticipan que no será el definitivo.
Las conversaciones sí avanzan a un mejor ritmo para inyectar otros 160 millones de euros a Abengoa antes de que finalice este mes. Bonistas y bancos parecen acercar posturas, aunque no han alcanzado un pacto definitivo para fijar las condiciones de esa transferencia de dinero para que la firma pueda abonar las nóminas y hacer frente a los pagos más inmediatos.