La llegada de la multinacional Disney dispara la lucha contra la piratería china
Casi dos tercios de las falsificaciones de productos salen del gigante asiático.
zigor aldama | shanghai
«El objetivo de Shanghai es convertirse en un centro mundial de innovación y de comercio para el año 2020. Y somos conscientes de que para conseguirlo es imprescindible proteger la propiedad intelectual». Quien habla así es Lu Guoqiang, director general de la Administración para la Propiedad Intelectual de la considerada capital económica de China. «Es también la única fórmula válida -apunta- para lograr que el país entre en una nueva etapa de su desarrollo económico, razón por la que queremos volver a ser pioneros y sentar las bases normativas y de implementación de las leyes a este respecto».
Lu se refiere al papel que la capital económica del gigante asiático ha jugado a la hora de experimentar con nuevos modelos que luego se han ido extendiendo por el país, como el establecimiento de la primera Zona de Libre Comercio. «Tal y como se determinó en el 12 Plan Quinquenal de China, ahora hemos puesto en marcha el mejor sistema para luchar contra la piratería», sentencia el funcionario durante una reunión con corresponsales extranjeros.
No obstante, los datos confirman que a la segunda potencia mundial todavía le queda mucho camino por recorrer antes de llegar a ese punto. Según el informe ‘Comercio de productos falsificados y pirateados: análisis de su impacto económico’, publicado a finales de abril por la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea, el 63% de todos los productos falsificados incautados en nuestro continente llega procedente de China (incluido Hong Kong), siendo Italia (15%) y Francia (12%) sus destinos preferentes. Le sigue, aunque ya a mucha distancia, Turquía (3,3%). Asimismo, supone un 3% de todas las importaciones europeas. Es, lógicamente, un importante quebradero de cabeza para las empresas que sufren este comercio de imitaciones.
La última que ha descubierto la magnitud del problema es Disney. La multinacional del entretenimiento inaugurará hoy el mayor parque temático del mundo. La Disneylandia china es un gigante de 90 hectáreas ubicado en el distrito shanghainés de Pudong, y uno de los primeros temas que negoció con las autoridades locales fue, precisamente, el de la protección de su marca y el ‘copyright’ de su mercadotecnia.