El agujero de la ciberseguridad
Con la puesta en marcha del IdC, el peligro de los ciberdelincuentes se ha disparado. Didier Lamouche, presidente de la empresa de ciberseguridad Oberthur, no tiene dudas al respecto. «Hasta el año 2000 si un ‘hacker’ lograba infectar un ordenador, su efecto no iba mucho más lejos de ese terminal. Sin embargo, la consolidación de internet ha cambiado las cosas.» Se demostró con el escándalo de la filtración de los datos de 77 millones de usuarios de Playstation. Y más recientemente con el robo de imágenes de famosos en la ‘nube’ de Apple. Hace falta crear protocolos seguros para que la nueva revolución industrial suceda. Por eso, se han empezado a desarrollar dos nuevas tarjetas bancarias: en una de ellas el código CVV, que está situado en la parte posterior e imprescindible para comprar en internet, cambia cada 45 minutos, y en la otra hay un lector de huellas dactilares para hacer pagos en terminales que no requieren contacto. «Lo más importante es el ‘pago de las cosas’, puesto que en el futuro incluso los aparatos podrán hacer compras.