Los preferentistas de Bankia insisten en que son víctimas de una «trama»
j. m. camarero | madrid
Los clientes de Bankia afectados por la comercialización de las participaciones preferentes sostienen que se trató de «una trama organizada desde la alta dirección de Caja Madrid para colocarlas entre ahorradores finalistas, algo que se hizo con trampa». Así lo indicó ayer el letrado que representa a la organización de consumidores Adicae, Antonio Castro, en la sesión en la que quedaba vista para sentencia la macrodemanda presentada contra la entidad por el caso de las preferentes.
En esta última sesión del juicio, que tuvo lugar en los juzgados de plaza de Castilla de Madrid en presencia de muchos de los 2.143 afectados que se unieron para pleitear contra la firma, la acusación reiteró la petición de nulidad por las condiciones abusivas que regían la contratación de este producto y la defensa ha solicitado el sobreseimiento, según su argumentación.
El abogado de Adicae adujo que Caja Madrid llevó a cabo prácticas abusivas en los contratos de comercialización de participaciones preferentes, que conculcan la normativa sectorial, limitan los derechos de los clientes a la información, contenían omisiones y no fueron entregados en fase precontractual.
Por su parte, el abogado de Bankia, Francisco Javier García Sanz, solicitó que se desestimara la demanda, alegando que la información facilitada en su momento fue correcta y exhaustiva, ya que detallaba las condiciones reales del producto y su carácter perpetuo y complejo, y ha negado que hubiera una trama organizada para engañar a los inversores.
Los afectados sostienen que la entidad estableció un sistema de bonus para los directores, subdirectores y gerentes en función de los volúmenes de comercialización del producto. Y eso supone que lo que se incentivaba era un aumento en la comercialización de preferentes guiado por la existencia de la gratificación laboral, pero no en interés del cliente.