De Guindos defiende en Europa las medidas para corregir el déficit
España confía en que se salvará este año de la congelación de las partidas estructurales.

El ministro luso de Finanzas, Mário Centeno (i), saluda a su homólogo español, Luis de Guindos. EFE
adolfo lorente | bruselas
La reiterada indisciplina fiscal tiene estas cosas. España incumplió de forma notable el déficit de 2015 por la celebración de las elecciones y ahora, lo que le queda es actuar contra el reloj y cruzar los dedos para encontrar, de nuevo, la benevolencia de la Comisión. El 27 de julio, se salvó ‘in extremis’ y por sorpresa de una multa de hasta 2.000 millones, y ahora, lo que está en juego en la segunda fase del proceso sancionador es la congelación de 1.200 millones de fondos estructurales correspondientes a 2017.
La decisión se sabrá la semana que viene tras el Colegio de Comisarios, pero el nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy da por hecho que volverán a librarse, según confiesan fuentes gubernamentales. Luis de Guindos volvió a estar este martes en Bruselas. Es el sino de España. El viernes tomó posesión y el lunes voló a la capital comunitaria para participar en el Eurogrupo y este martes, en la reunión del consejo de ministras de la UE (Ecofin).
«La suspensión de los fondos sería incoherente y contraproducente, lanzando una señal contraria a la que Europa necesita», zanjó. Jugaba en casa. Compareció ante una comisión creada ‘ad hoc’ encargada de llevar a cabo el «diálogo estructurado» con la Comisión sobre una congelación que no sólo afecta a España, también a Portugal, dos países que han encontrado un respaldo contundente de los eurodiputados. En su intervención, De Guindos recordó la trayectoria económica españolay como ahora, está creciendo al doble que la UE.
En este sentido, recordó que «en un momento de creciente incertidumbre y riesgos, tanto para la economía mundial como para los mercados financieros europeos, penalizar al país que ha llevado a cabo el giro más importante de crecimiento económico sería lo contrario a lo que necesitan la UE y el euro». «No se regateará el déficit». La Comisión congelará los fondos sí o sí ya que la normativa comunitaria le obliga a ello al ser una segunda fase del proceso sancionador por incumplir el déficit. Pero lo que espera España es que una vez tomada esta decisión, automáticamente se adopte la contraria, es decir, la descongelación. Para ello, Bruselas pedía a Madrid «acciones efectivas» y el Gobierno en funciones tomó varias, sobre todo la modificación del Impuesto de Sociedades con el que se quiere recaudar por adelanto de las grandes empresas más de 9.000 millones, como desveló este martes el ministro (en principio eran 8.300 pero «va mejor de lo previsto»). Con ellas, podría lograrse el segundo ‘perdón’ en apenas unos meses.
España vive un momento clave y la presión de Bruselas es enorme para que el nuevo presupuesto que deberán enviar en «semanas» contemple los ajustes necesarios para cumplir el déficit del 3,1% en 2017. Así se comprometió este martes De Guindos de palabra y por escrito, en una carta enviada al Ejecutivo comunitario en el que también ratifica su disposición de acometer reformas estructurales por valor del 0,5% del PIB. Se trata de los algo más de 5.000 millones. Pese a todo, Luis de Guindos cumplió el guión y aseguró, tajante, que «no habrá ningún regateo a la hora de cumplir con los ajustes fijados por Bruselas».