Varios testigos de las defensas hacen dudar al tribunal de las tarjetas ‘black’
j. a. bravo | madrid
Cuando el juicio por las polémicas tarjetas ‘black’ encara ya su recta final -acusaciones y defensas presentarán sus conclusiones finales en la primera semana de diciembre- una de las cosas más evidentes que ha deparado son las contradicciones, tanto entre algunos de los propios acusados como con parte de los testigos. Y la conclusión de todo ello, según fuentes jurídicas, es que se han podido crear dudas de cara a la decisión del tribunal.
De hecho, la intención de los abogados de los 65 ex altos cargos de Caja Madrid y Bankia que desde finales de septiembre se sientan en el banquillo -acusados de un delito de apropiación indebida, y de forma alternativa algunos también de administración desleal, por el despilfarro de 15,5 millones de euros a través de ellas entre 1999 y 2012- es hacer que esas dudas sean «razonables», lo que impediría que sus patrocinados fueran condenados. Ayer parecieron conseguirlo por momentos, aunque al final volvieron las vacilaciones.
Parte de la remuneración
Tres exconsejeros de Caja Madrid, imputados en la fase inicial del caso y ahora testigos de la defensa -se libraron del juicio por prescripción del delito en su caso-, coincidieron en afirmar que los controvertidos ‘plásticos’ formaban parte de su remuneración habitual. «Al final no podía ser otra cosa más que una retribución; lo sabía todo el mundo», firmó Emilio Navasqües, que es a la vez hermano de uno de los acusados.
Preguntado por varias de las defensas, declaró que la dinámica general no cambió tras el relevo en la presidencia de Jaime Terceiro por Miguel Blesa en 1996, pese a lo testificado hace tres semanas por el primero. «Todo siguió igual; no hubo ningún cambio», señaló.
Pero las dudas persisten y hasta el fiscal Alejandro Luzón admitió que «hay contradicciones» entre varias de las declaraciones que se han escuchado en la vista oral, tanto de acusados como de testigos. Pese a ello, el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el caso rechazó el careo solicitado por el abogado del que fuera ‘número tres’ de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, con el citado De la Torre, al considerar que no aportaría más luces porque ambos se mantendrían en sus versiones.