Apenas un 0,6% de los parados con más de 45 años logra un empleo
Casi siete de cada diez desempleados lleva más de un año sin ejercer actividad profesional.
j.m. camarero | madrid
Encontrar un puesto de trabajo para quien tenga más de 45 años y lleve como mínimo un año en paro resulta complicado. Si además aspira a acceder a un empleo con contrato indefinido, supone casi una quimera. Porque apenas un 0,6% de los ciudadanos que se encuentran en esta situación consiguieron un trabajo fijo en el tercer trimestre de este año, según el último informe de Asempleo, la patronal de las empresas de trabajo temporal.
Ese mínimo porcentaje de parados agraciados con un alta de carácter indefinida alcanza el 5,3% si de lo que se trata es de lograr un empleo eventual. «La temporalidad hace más fácil el tránsito» en la reincorporación al mercado laboral, según indica esta organización. Pero ya sea a través una modalidad u otra, se trata de cifras que no ayudan a romper con esta lacra, porque, en su conjunto, sólo seis de cada 100 afectados en edades avanzadas accedieron a un trabajo en los meses de verano, dos puntos por debajo que el resto. Las expectativas siguen sin mostrar síntomas de una mejora estructural. De hecho, casi siete de cada diez parados con más de 45 años lleva más de un año sin ejercer ninguna actividad profesional. «Cuanto más se extiende esta situación en el tiempo, más difícil resulta la reincorporación al mercado laboral», explica Andreu Cruañas, presidente de Asempleo.
El responsable de la patronal sostiene que «las posibilidades de empleabilidad de alguien que consiga un trabajo, aunque sea de un mes, mejora 16 veces más que de quienes nunca lo encuentran». Cruañas reconoce que «reengancharse al mercado es cada vez más difícil», porque, tal y como indica el estudio de la organización, la persistencia del desempleo «aleja a los trabajadores del mercado, ahonda en la obsolescencia de sus habilidades y enquista el problema». La tasa de desempleo estructural de este colectivo podría rondar, según varias estimaciones del sector, en el entorno del 18%.
A la evidente falta de rentas provocada por la ausencia de un puesto de trabajo una vez superados ampliamente los 40, subyace otro problema que no es menor para una población que se encuentra en los 20 años previos a su futura jubilación. Porque sólo un 30% de estos ciudadanos que son beneficiarios de prestaciones por desempleo han cotizado previamente para beneficiarse de este sustento del erario público.
Por su parte, los mayores de 52 años cuentan con una cobertura de prestaciones por desempleo especial y superior al resto de ciudadanos. Ante esta situación, Cruañas explica que se trata de un «grave problema», puesto que estos ciudadanos «ven cómo se acerca su jubilación» y toman conciencia de la «necesidad» de cotizar para poder recibir una pensión pública «decente».
Además, casi un 53% de estos parados de larga duración que superan los 45 años habilitan sus cotizaciones a través de las diferentes ayudas asistenciales de las que disponen mientras que un 17% lo hace por la renta activa de inserción y un 0,7% a través del Plan Prepara. En cualquiera de los dos casos, se trata de contribuciones mínimas para el sistema.