La UE consolida el crecimiento pero no acaba de remontar el vuelo
La Unión Europea (UE) y la eurozona han logrado afianzar un tibio crecimiento durante 2016, un año en el que el conjunto de los Veintiocho ha recuperado los niveles de PIB anteriores a la crisis, pero con una ralentización en el segundo semestre que apunta a que aún no ha logrado remontar el vuelo.
El año del mono, según el horóscopo chino, empezó con todas las miradas puestas en la ralentización de la economía del gigante asiático y con sacudidas en las bolsas, aunque el bajo precio de la energía y la depreciación del euro han jugado en favor de los europeos.
La Comisión Europea (CE) prevé que la economía de la Unión Europea culmine este año con un avance del 1,8% de su PIB, un 1,7% en el caso de la eurozona; es decir, por debajo de las tasas registradas en 2015 (2,2% y 2%, respectivamente) y por encima de lo que se espera para 2017 (1,6% y 1,5%).
Mientras los vientos de cola tocan gradualmente a su fin y persiste una desaceleración global que no beneficia al comercio internacional, también aumentan los riesgos geopolíticos, algunos externos pero otros de carácter puramente europeo. La victoria de los partidarios del «brexit» en junio ha elevado drásticamente la incertidumbre tan temida por los inversores, a lo que se han sumado otros reveses como el referéndum en Holanda.