Las renuncias a la herencia en España se triplican por la crisis económica
En 2015 se rehusaron 37.647, que triplican con creces las poco más de 11.000 que hubo en 2007 .
lucía palacios | madrid
Hay ocasiones en las que heredar se convierte, en vez de en un cierto desahogo económico para la familia, en un quebradero de cabeza. Porque no solo se heredan los bienes y patrimonio del difunto, sino que con él se transmiten a su vez las deudas y avales que pudiera tener y hay veces en que uno sale más que perjudicado. Por tanto, para que esto no suceda, una solución es renunciar a la herencia (algo que debe formalizarse en escritura pública), en cuyo caso no se adquieren los pasivos pero tampoco los activos. En función de si se hace en favor de otra persona, o si pura y simplemente se renuncia a ella, así como si es antes o después de que haya prescrito el Impuesto de Sucesiones correspondiente, tendrá distintas consecuencias fiscales.
Esta es una opción que está cobrando cada vez mayor peso en la sociedad. De hecho, el año pasado se produjeron en España 37.647 renuncias (un 10% del total), que triplican con creces las poco más de 11.000 que hubo en 2007, justo antes del inicio de la crisis, cuando apenas suponían un 3,4% del total, según los datos aportados por el Consejo General del Notariado. En definitiva, que han experimentado un incremento superior al 240%. Y es que desde ese año se ha producido un imparable crecimiento de los procesos de rechazo. ¿Y qué pasará en 2016? Durante el primer semestre ya ha habido más de 19.500 personas que han rechazado la transmisión de un legado, con lo que, si se mantiene en esta línea en el segundo trimestre, parece que nuevamente este año se producirá un ligero incremento.