Las grandes empresas tributaron el 7,6% frente al 18% de las pymes
La comparativa es del ejercicio de 2015 cuando el Impuesto de Sociedades se situó en el 28%.
david valera | madrid
Las grandes empresas sopotaron un tipo efectivo de sólo el 7,6% en sus beneficios de 2015, frente al 18% que pagaron las pymes. Es decir, la mitad de tributación. Hay que tener en cuenta que el tipo nominal del Impuesto de Sociedades en ese ejercicio fue del 28% (ahora ya es del 25% por la implantación total de la reforma fiscal). Un escenario que se repite cada año y que el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, reconoció este miércoles que es incomprensible para los ciudadanos.
En cualquier caso, el titular de Hacienda resaltó que las medidas adoptadas por el Ejecutivo en los últimos años para ensanchar las bases imponibles de ese gravamen han permitido un incremento del tipo real que pagan las grandes compañías. De hecho, se ha duplicado desde que en 2011 alcanzara su mínimo con el 3,8%. En 2014 ya se elevó al 6,9%. Pese a todo, una cifra muy inferior al 13,9% de las pymes.
Montoro esgrimió ayer la necesidad de recortar esta diferencia de tributación entre grandes y pequeñas compañías para justificar las medidas aprobadas el pasado diciembre en Sociedades y que implican la eliminación de deducciones y el endurecimiento de los aplazamientos. El objetivo es lograr un incremento de 4.650 millones en los ingresos de este tributo y acercar el tipo efectivo al nominal como está recogido en su acuerdo con C’s.
«A las grandes empresas les conviene tributar más para que se sostenga la cohesión social», insistió Montoro.
El comportamiento en Sociedades el año pasado llegó a ser muy preocupante tras hundirse un 25% en la primera parte del ejercicio. Este desplome, que comprometía el propio objetivo de déficit, obligó al Ejecutivo a tomar medidas de forma urgente como el adelanto del pago fraccionado para aquellas compañías con una facturación superior a los 10 millones (unas 9.000). La decisión buscaba obtener 8.300 millones extra. Todos estos cambios en el gravamen no han gustado nada a los empresarios.
La comparecencia de ayer también sirvió para que Montoro confirmara que los autónomos podrán aplazar el pago del IVA de forma automática sin necesidad de garantías hasta los 30.000 euros por un plazo de 12 meses y las pymes hasta los seis meses.