El Gobierno se agarra a que llueva para que se abarate el precio de la tarifa de la luz
j.m. camarero | madrid
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, admitió este jueves que el Ejecutivo no tiene intención de llevar a cabo ninguna medida de calado para evitar que se dispare el precio de la electricidad. Y espera que la tormenta perfecta que ha afectado al sistema, y que tendrá su repercusión en la próxima factura, comience a mejorar con las lluvias que se esperan a partir de este viernes, cuando el coste de generación bajará un 13%, hasta los 76 euros/Mwh.
Rajoy recordó que a España le está afectando la «situación compleja» de las centrales nucleares en Francia, así como la falta de agua, para impulsar la producción de las plantas hidroeléctricas. El presidente del Gobierno admitió que se trata de un asunto «preocupante» que afecta «al bolsillo de los españoles y a la competitividad de las empresas», aunque afirmó que el Ejecutivo ha congelado los peajes eléctricos en los dos últimos años.
En ese mismo sentido se pronunció el ministro de Energía, Alvaro Nadal, durante su intervención en el Congreso. Nadal insistió en su previsión de que la factura pueda subir unos 100 euros este año, a tenor de cómo se está comportando el mercado mayorista en este inicio de 2017. También justificó este cálculo por las previsiones de los futuros. Y admitió que los precios que se pagaron el año pasado «son irrepetibles», por condiciones «excepcionales» como el bajo precio del petróleo y las abundantes lluvias.
El ministro explicó que al igual que la factura habría bajado hasta 100 euros en 2016 con respecto a los costes de 2015, ahora sucederá lo contrario. Nadal explicó que los ciudadanos están pagando ahora las consecuencias de las «decisiones políticas» tomadas en etapas anteriores, como cuando se retribuían las energías renovables con primas de hasta 7.000 millones.