La reforma laboral todavía genera polémica después de cinco años
Hay 1,4 millones de parados menos y 750.000 empleos más, pero priman los contratos temporales.
lucía palacios | madrid
Ha pasado ya un lustro desde que el 10 de febrero de 2012 el Gobierno aprobara la reforma laboral, una normativa que levantó mucha polvareda y a día de hoy sigue siendo uno de los principales caballos de batalla entre el Ejecutivo y la oposición, que comenzarán este mes en el Congreso a debatir su derogación total o, cuanto menos, los posibles cambios que se pueden introducir de forma consensuada.
Resulta muy complejo analizar las consecuencias que trajo aquel polémico Real Decreto, que entró definitivamente en vigor el 7 de julio con su publicación en el BOE y que básicamente hizo mucho más fácil y barato despedir a los trabajadores, permitiendo que las empresas se ‘descuelguen’ de los convenios colectivos y eliminando la autorización previa en los ERE. Y es que es difícil discernir qué es realmente fruto de esa norma y cuál del devenir de la economía.
Datos en mano, desde ese primer trimestre de 2012 en que se aprobó, el paro, el principal problema de España, ha bajado en más de 1,4 millones de personas. Bien es verdad que tras la reforma siguió creciendo durante todo el 2012 hasta tocar techo el primer trimestre de 2013 con más de 6 millones de desempleados. Desde entonces, ha ido cayendo de forma progresiva. De hecho, la tasa de paro ha descendido desde ese primer trimestre de hace cinco años 5,5 puntos hasta situarse en el 18,6% a cierre de 2016, el nivel más bajo desde finales de 2009, según la Encuesta de Población Activa (EPA).
¿Y el empleo? ¿cómo ha evolucionado tras la reforma laboral? 2014 comenzó con mínimos en ocupación, por debajo de los 17 millones. A partir de ahí, el empleo remontó el vuelo y en estos cinco años de reforma se han creado cerca de 750.000 trabajos, un ritmo de crecimiento que se sitúa en la actualidad en el 2,7%.
En la actualidad nueve de cada diez contratos que se firman son temporales y su tasa ha crecido del 23,5% del inicio de 2012 hasta el 26,5% actual, la mayor del entorno y una diferencia de más de 11 puntos con la media europea.