El sueldo medio mensual de las españolas está al nivel de Chipre

Según UGT las mujeres europeas reciben salarios más bajos que los hombres .

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León

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efe | madrid

El salario medio mensual de las mujeres españolas se sitúa casi en el mismo nivel que el de Chipre y Eslovenia y el esfuerzo de gasto que hacen en la cesta de la compra es similar al de los países de la Europa del Este, según se desprende de un informe sobre brecha salarial elaborado por UGT.

El estudio realizado por el sindicato constata que las mujeres europeas reciben salarios más bajos que los hombres en todos los países de la Unión Europea y en la mayoría de los sectores, y además tienen que dedicar un porcentaje mayor de dinero que los hombres para hacer su compra semanal de alimentación.

Así, las mujeres en España tienen un salario medio mensual de 1.813 euros frente a los 2.166 euros de los hombres, y mientras las primeras dedican 178 euros a la cesta de la compra (el 10%), los hombres destinan el 8,2%.

Las mujeres eslovenas, con menor salario medio que las españolas, destinan el 10,10% a los gastos básicos de alimentación, mientras que las polacas destinan el 13,4%, las eslovacas el 18,8% y las rumanas el 22%. En sentido contrario, el salario medio de las mujeres danesas es de 3.804 euros al mes (más del doble que el de las españolas) y destinan a la cesta de la compra el 6,6%; las suecas, el 8%; las irlandesas, el 7% y las alemanas, el 7%.

Todas ellas con sueldos medios superiores a los de las mujeres españolas, por lo que la investigación de UGT niega que en un país con salarios bajos el nivel de vida también sea más bajo y requiera menos gasto para pagar productos esenciales.

«Hemos comprobado que a menores salarios, mayores esfuerzos a la hora de hacer la compra», señala la vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, que añade que «de un total de 21 países de la UE, España ocupa el séptimo peor puesto en esta brecha entre mujeres y hombres en la cesta de la compra».

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Además, en España esta brecha es superior en función del sector en el que se trabaja y de cada puesto de trabajo y se dispara si, además de tener en cuenta la alimentación, se incluyen otros gastos como la vivienda, la luz, el gas, el vestido o el transporte.