Toxo renuncia a un tercer mandato en CC OO y señala a Sordo como sucesor
El líder sindicalista apuesta por el «cambio generacional necesario» para renovar la central.

El secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, durante su intervención de ayer. F. ALVARADO
D. Valera / Efe | Madrid
Los aires de renovación llegaron ayer a CC OO. Ignacio Fernández Toxo no optará a un tercer mandato —el último que le permitían los estatutos— al frente de la organización. Tras más de ocho años como secretario general del primer sindicato del país dejará su dirección en el próximo XI Congreso que se celebrará entre el 29 de junio y el 1 de julio. Así lo anunció ayer en la reunión extraordinaria del Consejo Confederal, máximo órgano de la central, en el que despejó las dudas sobre su futuro.
No se presentará a la reelección a pesar de contar con el respaldo mayoritario de sus compañeros —la contestación interna a su liderazgo es mínima—, pero consciente de que el sindicato necesita un empuje que requiere otro perfil para revitalizar los problemas de afiliación y presencia pública abre la puerta a una nueva etapa. «Es una decisión personal, pero no por razones personales». Con estas palabras justificó Toxo su decisión de «echarse a un lado» para dejar vía libre a una «nueva generación de dirigentes» que lideren la transformación del sindicato. Sin embargo, aunque Toxo presumió de «banquillo» en la organización quiso dejar apuntalado a su sucesor al someter a votación del Consejo su propuesta de que sea el líder de CC OO en el País Vasco, Unai Sordo, el candidato para relevarle en el cargo. Una medida respaldada por inmensa mayoría con 117 votos a favor y sólo 6 abstenciones.
«Ha cambiado la sociedad y la política. El sindicato tiene que hacerlo. Y debe empezar por el secretario general», esgrimió Toxo tras reconocer que era una decisión «muy madurada» y que no tenía vuelta atrás.
Quiso dejar claro que contaba con el respaldo de las agrupaciones para haber continuado un tercer mandato. Sin embargo, apostó por «ser coherente» y llevar la renovación hasta el principal puesto de la organización. «He decidido dar este paso atrás, ceder el control a una nueva generación de líderes sindicales encabezados por Unai Sordo» señaló en su comparecencia ante los medios.
En secreto
En la raíz de su renuncia subyace la percepción del líder sindical de que no encarna la figura renovadora que la sociedad demanda tanto en política como en los sindicatos. Una idea que sopesaba desde hace tiempo, aunque logró mantener en secreto hasta este sábado. Con 64 años (a finales de año cumple los 65) si hubiera sido reelegido habría acabado el mandato con 68 años. Por su parte, Sordo tiene 20 años menos como resaltó Toxo en su argumentario. «Los tiempos exigen dirigentes de otra edad», señaló para defender la idoneidad del líder de CC OO en el País Vasco desde hace ocho años. «Las últimas generaciones de sindicalistas forjados en tiempos de la dictadura tienen que dejar paso a generaciones que han formado parte de la nueva clase obrera, de la era digital y que poseen automatismos distintos a los míos», subrayó.
Quizás la retirada el año pasado de Cándido Méndez tras 22 años al frente de UGT, con quien mantenía una relación muy cercana que permitió una estrecha colaboración entre ambos sindicatos, fue otra muestra de que había llegado un fin de ciclo en la manera de entender las organizaciones sindicales.
Sin embargo, más que su adiós —con el que se había especulado— sorprendió la claridad con la que Toxo señaló a su favorito para sustituirle. El todavía líder de Comisiones rechazó las acusaciones de ‘dedazo’ por la fórmula designada para proponer un candidato. «Yo no dejo sucesor ni un delfín para asumir la secretaria general. Es el candidato del Consejo, no del secretario general. Ahora tiene que ganarse la confianza», aclaró.