UNAI SORDO futuro secretario general de cc oo
«CC OO debe insertar al sindicato en el siglo XXI»
El bilbaíno Unai Sordo sustituirá a Ignacio Fernández Toxo al frente de CC OO. JAVIER ZORRILLA
lucía palacios | madrid
Nos recibe en el que pronto será su despacho, pero que aún guarda las pertenencias de su todavía jefe, Ignacio Fernández Toxo. Salvo sorpresa de última hora, en menos de una semana Unai Sordo (Bilbao, 1972) se convertirá en el nuevo secretario general de CC OO. No le gusta que le vean como el ‘delfín’ de Toxo y prefiere resaltar que su nombramiento es fruto de una decisión colectiva, lo cual admite que le llena de orgullo pero que supone una responsabilidad muy grande. Esto es lo que le empujó a dar el salto y pasar a liderar el principal sindicato de España, pese a que eso signifique abandonar su querido Bilbao. Se respiran aires de renovación en CC OO y así lo deja entrever.
—El próximo sábado tomará las riendas del principal sindicato del país. ¿Cuál será su primera decisión?
—Quiero situar al sindicato cada vez más próximo a la realidad múltiple de los centros de trabajo, hacer un planteamiento de cómo incorporar en la organización las situaciones de precariedad que se están dando y de alguna manera empezar a poner planes de trabajo y organizar a la gente precaria.
—¿Le ha dado ya Fernández Toxo algún consejo?
—Ignacio no es mucho de dar consejos. El mayor consejo que pueden dar las personas es su propia actitud, vital y sindical. E Ignacio ha sido un ejemplo muy importante.
—¿Qué líneas se fijarán en el Congreso el próximo fin de semana?
—La línea es tratar de mantener y reforzar el poder contractual del sindicato ante las patronales y el Gobierno, con una mejor presencia en los centros de trabajo, así como poder organizar a colectivos precarizados que posiblemente han sentido lejos la acción sindical y la utilidad del sindicato. Quiero que entiendan la necesidad del sindicato. Por eso quiero construir unas CC OO con capacidad de intimidación para poder condicionar las políticas de los gobiernos y de las empresas.
—Sin duda habrá un antes y un después en CC OO.
—Yo no soy muy partidario de pensar que se va a inventar la rueda. Tenemos un bagaje como sindicato muy ejemplar y decisivo en la historia del país, pero creo que tenemos que dar un salto adelante en la nueva adaptación del sindicato a la nueva realidad laboral y social e insertar al sindicato en el siglo XXI, porque el paradigma del mundo del trabajo es radicalmente distinto al que había hace 25 años e incluso antes de la crisis. Han cambiado muchas cosas: la negociación colectiva, la garantía de los derechos… Las exigencias son distintas.