La banca no devuelve las cláusulas suelo a hipotecas modificadas
Las entidades están rechazando las solicitudes que realizaron una novación o una subrogación.
Exteriores de una entidad bancaria. RAÚL CARO
José M. Camarero | madrid
Los bancos han encontrado una escapatoria para no tener que asumir la devolución de todo el dinero que deberían reintegrar a sus clientes afectados por las cláusulas suelo en un grupo de hipotecas: aquellas que han registrado algún cambio en sus condiciones después de ser concedidas por primera vez. La mayor parte de las entidades están rechazando las solicitudes de los titulares que realizaron una novación -modificación en el capital o el plazo- o una subrogación -traspaso del crédito a otro banco- al considerar que ese cliente se encontraba perfectamente informado acerca de la limitación de los intereses.
Desde que el Ministerio de Economía puso en marcha el procedimiento extrajudicial con el que se pretendía solucionar este conflicto, las entidades implicadas han remitido una respuesta similar a los clientes que han realizado algún cambio registral: se rechaza la devolución del dinero cobrado de más en los ‘suelos’ porque el hipotecado «tuvo pleno conocimiento de la existencia y el alcance» de esa cláusula, que está redactada «de un modo claro, concreto y comprensible», según muestran los casos de los que ha tenido conocimiento este diario. Desde el sector financiero justifican esta postura alegando que al tratarse de hipotecas que se han vuelto a renegociar después de ser constituidas, el cliente tuvo la posibilidad de percatarse de los suelos.
Así está ocurriendo con las misivas que algunas grandes entidades están remitiendo a los afectados para denegarles la devolución. Desde BBVA reconocen que ante una novación o subrogación se «analiza si hubo una negociación individual con la entidad por la que tuvo conocimiento de la cláusula suelo y la aceptó libremente», en cuyo caso «no se procede a la devolución». En CaixaBank, donde también aplican este criterio, explican que al modificar las condiciones de un préstamo se entiende que «las cláusulas se han renegociado y el cliente conoce bien sus condiciones».
Desde esta entidad bancaria aclaran que en cualquier caso analizan las reclamaciones caso por caso, al igual que el banco BBVA.
El problema al que se enfrentan las personas perjudicados por esta negativa es que muchos de ellos fueron los que peor lo pasaron con las hipotecas durante la crisis. De hecho, cambiaron las condiciones de sus hipotecas a partir de 2009 -precisamente cuando se activaban los suelos al descender rápidamente el euríbor- para hacer frente a la imposibilidad de asumir las elevadas cuotas que pagaba.